ROJO

Rojo es el color predominante en las películas de Almodóvar. Rojo es el color de pelo de Kika y de Huma, rojo es el abrigo de Manuela y de su jersey debajo de su gabardina de luto, roja es la ropa de Raimunda, rojo es el color del traje de Pepa y rojo el teléfono de Marina… Aparecen otros colores en sus películas, colores vivos, presentes, acordes con lo que se cuenta aunque el rojo sigue siendo el color “primario”, el color de su cine.

ROJO.

El rojo es el color de la vida, el fuego y la sangre. También simboliza lo brillante, la luz luminosa de la vida y la energía vital. Por esta razón se asocia con la acción, la vitalidad, los impulsos, los deseos y los sentimientos violentos, todo lo que anima a expresarnos. También es un color sagrado, secreto debido a su conexión con la sangre: sagrado, porque en las antiguas culturas lo consideraban una substancia de la vida y del alma- aquellos que pierden su sangre pierden su vida y su alma- y secreto, porque la sangre que fluye por las venas y arterias es invisible a nuestros ojos.

Aunque es un símbolo de la vida y la energía vital, el rojo también representa la muerte, el sacrificio supremo y la purificación (en un sentido místico) La salida del sol es roja mientras que no lo es la puesta. Por lo tanto el rojo no sólo indica el despertar de la consciencia sino también el sacrificio último, necesario para el renacimiento.

El rojo es también el color de la pasión, de lo extremo (a menudo destructivo), de las emociones e del impulso instintivo que hombres y mujeres tratan de controlar lo mejor que pueden o que tratan de reprimir (si se diese el caso) aunque algunas veces caen presa de él a pesar de sus esfuerzos. De cualquier manera, hay que hacer hincapié en que estos impulsos humanos se regeneran por naturaleza y que son esenciales para la vida y la supervivencia.

Cuando el color forma parte de un sueño, se debe interpretar como la manifestación de nuestra sed de conocimiento o poder, necesidad de acción para poder así crear. También puede revelar un intenso e irrefenable sentimiento de excitación que pudiese delatar nuestros deseos, necesidades o pasiones ocultas o el hambre por vivir que nos mantiene pero al que no damos rienda suelta. Soñar con el color rojo también indica la existencia de un secreto o un misterio por revelar.

Colin, Didier, “Dictionary of symbols, myths and legends”, Hachette Livre, 2000

El perdedor radical.

Ese es el título de un pequeño ensayo “sobre los hombres del terror”. A su autor, el alemán Hans Magnus Enzensberger, lo había descubierto con su “El hundimiento del Titanic” aunque para mucha gente es el autor de aquel librito sobre matemática, “El diablo de los números” (especie de “Mundo de Sofía” para los negados para las ciencias como yo)

Por la extensión del libro sabemos que no nos vamos a encontrar con un estudio sucinto sobre el tema de la violencia radical. El libro nos da una serie de pistas sobre su “origen”, pistas de las que muchos nos hemos dado ya cuenta.

Aunque gran parte de la obra gira en torno a la violencia de los radicales islámicos, no se olvida el autor de los grupos autodenominados revolucionarios (también conocidos como gánsteres de barrio)

De momento, los colectivos de perdedores que actúan a escala mundial constituyen una minoría, aunque pueden contar con canales de financiación y suministradores de armas internacionales. Abundan, por contra, los grupos que privatizan el hecho bélico y cuyos jefes reciben el nombre de señores de la guerra o líderes guerrilleros. Sus autodenominadas milicias y bandas paramilitares gustan de guarnecerse con el título de «organización de liberación» u otros atributos revolucionarios. Hay medios de comunicación que les llaman «rebeldes», un eufemismo que debe de halagarles. Sendero Luminoso, MLC, RCD (…) ETA (…), «izquierdistas», «derechistas» o lobos de la misma camada. La mayoría de estas cuadrillas armadas se aseguran la subsistencia a base de robos, secuestros o tráfico de drogas. Se definen a sí mismos como ejércitos, hacen alarde de brigadas y comandos, procuran darse importancia con comunicados burocráticos y grandilocuentes cartas de reivindicación y presumen de ser los representantes de no se sabe qué masas. Perdedores radicales, están convencidos de la falta de valor de su propia vida, por lo que tampoco les importa la vida de los demás; todo respeto a la supervivencia les es ajeno. Les da absolutamente igual que sus víctimas sean sus adversarios, partidarios o personas imparciales. Secuestran y asesinan con predilección a gentes que tratan de paliar la miseria en la zona que ellos aterrorizan, fusilan a colaboradores y médicos (…) les cuesta distinguir ente mutilación y automutilación.”

En el caso español, los susodichos (aparte de perdedores radicales, idiotas radicales y tercos radicales) muestran una gran falta de inteligencia. Pretenden dar argumentos lógicos, históricos o lo que sea a su lucha, pero no es más que la anulación de la razón: la sinrazón constante, el vicio de no pensar, la manía de no reflexionar. Muchas veces es mejor no poner en duda tu mundo y así vivir cómodamente en ese universo “perfecto. Quien tenga las cosas claras en este mundo que levante la mano y nos permita conocer a los demás su secreto. Lo único que debe ser permanente es una ética universal que nos permita vivir tranquilamente, sin tiranos (sean de corriente política o religiosa) que pretendan “orientar” nuestra vida siempre según sus intereses.

Sobre el terrorismo islámico critica su dependencia hacia ese Occidente que tanto odia. La decadencia de la cultura islámica y su hundimiento en un pozo de pobreza y atraso cultural radicaliza las posiciones de muchos que, en vez de buscar el origen de sus problemas dentro de su cultura, pretenden colgarle el muerto a los demás eternamente. Ese sentimiento lo hemos experimentado todos en nuestra vida: tener un problema, encontrarse fracasado y siempre usar coletilla de que “es que quizás sea por culpa del otro…” Uno se para a pensar, reflexiona e intenta encontrar su parte de culpa. Muchos no, muchos pretenden evitarse esa autoevaluación y miran a los demás. La posición cómoda, la salida más fácil. Ejemplo no nos falta también en nuestra cultura: tras el 11-M no se reflexionó sobre el problema sino que se intentó atajarlo por la vía fácil y del propio interés económico (y por supuesto con la ayuda de lo “políticamente correcto”)

Al islamismo no le interesa buscar soluciones al dilema del mundo árabe; se limita a la negación. Se trata de un movimiento apolítico en sentido estrcito, puesto que no plantea ningún tipo de reclamaciones negociables (¡terrible!) Desea, en términos explícitos, que la mayoría de los habitantes del planeta, conformada por infieles y renegados, se rinda o sea exterminada

Como siempre en estos casos, lo peor es el aprovechamiento que está haciendo la política actual para reconvertir la sociedad en un estado policial. Sin ir más lejos, donde yo vivo los atentados son otra excusa para cargarse algún derecho civil. En EEUU los presos son torturados, encerrados si juicios y las escuchas a los ciudadanos se duplican cada día (igual también se pasan por esta bitócaro. Por si acaso, les mandamos un “hola”)

Este mundo sigue yendo por sus derroteros de autodestrucción y salvajismo. Prefiero no dejarme llevar por esa corriente (aunque todos tenemos nuestros días de violentillos) y tomar aire antes de soltar burradas por la boca.

Nada particular…sólo pereza.

De entre los vicios capitales, la pereza es uno de los que más se dan en mí, sobre todo ahora que ya no me apetece casi nada. Estoy perezosa y viendo cómo va la cosa, mucho más perezosa me siento. Es más, estoy instalada en la pereza desde hace mucho tiempo. Mucho “potencia” pero pocas ganas de pasar al “acto”.

Que el mundo va como va, es un hecho irrefutable. No hay ideologías, no hay ganas de cambiar, no hay equilibrio, no hay serenidad, no hay solidaridad, no hay nada… Sólo parafernalia, aburrida demagogia, incultura a raudales… un aburrimiento (-nota mental: no abusar de los puntos suspensivos, me asemeja al escribá-)

Tengo resaca electoral con un mar de por medio. No he votado ni siento pena por no haberlo hecho. Llevo años diciendo que “es un derecho que todos debemos ejercer” y bla bla bla. Me alegraría de que nadie votase o, de hacerlo, todos los votos en blanco a la manera del “Ensayo de la lucidez”. Los políticos ya están instalados en su mediocridad, ya saben que somos idiotas, que todo nos vale y nosotros no hacemos nada para cambiarlo. Falta la valentía y la honestidad. Los cojones para cambiar las cosas. Miedo al cambio. Miedo a vivir en plenitud la libertad.

El sistema democrático español es un fracaso palpable desde hace mucho tiempo. Y es que España siempre se ha destacado por sus cambios de marcha bruscos. Nuestros sistemas políticos democráticos siempre se han caracterizado por las prisas, el oportunismo, la falta de sosiego y por no contar con la opinión del pueblo (y de hacerlo, de una lectura “extraña” de los resultados) Nos da pereza enfrentarnos a nuestros propios fantasmas y de hacerlo, lo hacemos a hostias.

La España sigue invertebrada, renqueante y sin saber a dónde va. ¿Preguntémosle al pueblo? ¿Autodeterminaciones? Puede ser. Que opinen y que digan. Tras años de políticas antiterroristas, ahora vuelve a ganar la izquierda abertxale en alcaldías vascas. Que se lo pregunten, que decidan y que dejen de joder. ¿Que no queremos monarquía? Que se pregunte (total nunca nos han preguntado al respecto) Todo se basa en cuotas de poder y da pereza. Las “personas políticas” siguen preocupados en temas importantísimos tú, pero seguimos con precios astronómicos en la vivienda, con derechos sociales más restringidos (no nos valen los de ficción), con una generación más burra e iletrada que la anterior, con una sociedad más radicalizada y violenta, con un océano por medio en cuanto a poder adquisitivo, etc. Pero no es importante. Lo importante no es importante. Lo importante son otras cosas. Lo importante es llamarse liberal o socialista, es llamarse demócrata, es llamarse hombre de estado, es nominar pero sin actuar (-pedazo de bostezo que me acaba de salir-) Políticos que siguen jugando peligrosamente a juegos de niños. ¿Madurez? Perdona que lo dude.

Veo en el balcón de Génova a políticos que manejan los números a su antojo (España sigue a la cola europea en matemáticas). Veo en la sede del contrario las mismas malas maneras. Interpretación. Se trata de interpretar la realidad a nuestro gusto, pero a nuestros gustos más egocentricos.

La gente protesta en voz baja: es que es lo de siempre, es que no hay nada más. Hombre, hay más partidos. El caso es darles oportunidades. Esperanza hay (y en Madrid para un buen rato): hay gente que trabaja en política y hace cosas positivas desde la honradez (sí, aún quedan unos pocos)

Me sigue dando pereza las disputas religiosas. Cada vez más y más rearfimada en mi ateismo. Feliz de ser atea. Me hace apreciar más el mundo en el que vivo, me hace ser menos egoísta. No hay nada más allá. Este es nuestro “paraíso” que poco a poco convertimos más en un “infierno”. Leyes civiles sin sectarismo religiosos y con sentido común.

Cuando hacemos ciencia, somos panteístas;
cuando hacemos poesía, panteístas;
cuando moralizamos, monoteístas.

Goethe, Máximas y reflexiones.

Ya no creo en el matrimonio. También me da pereza. Sólo creo en los sentimientos. Si algún día me ato, va a ser con nosotros dos de testigos y sin nadie más por delante. Entonces nadie meterá sus narices morales para juzgar. Y me sentiré más libre. Es más, opto por la discrección. El silencio es oro.

En este capitalismo de ficción, donde no sabes lo que te están inyectando, necesitamos volver a las cosas claras. Yo no quiero una tercera vía, no quiero un Rajoy con piel de cordero, no quiero zapatitos y menos un Sarkoszy con ministros socialistas. Se nos presentan como preocupados por nosotros (carcajada) Tenemos siete vidas como los gatos, vivimos siete vidas porque tenemos siete caras. Cada día actuamos para presentarnos ante nuestra sociedad. Jamás me conocerán los que me creen conocerme. Secretismo. Es una manera de sobrevivir políticamente, pero nos está llevando por mal camino, por muy mal camino. Por lo menos antes sabías a quién votabas, ahora ni eso. Sólo hay espejismos de lo que pueden llegar a ser. Es tan cómodo representar el papel. Y si lo haces bien, te llevas el premio.

Falacias, mentiras, estupideces de los que manejan a estos títeres que somos nosotros.

Sobre nombres…

Yo siempre me he quejado de mi nombre porque no me gusta y porque es largo. Ayer estuve leyendo en la wikipedia sobre las reinas de España y ya no tengo nada de qué quejarme. Como ejemplo, el de María de las Mercedes.

María de las Mercedes de Orleans (María de las Mercedes Isabel Francisca de Asís Antonia Luisa Fernanda Felipa Amalia Cristina Francisca de Paula Ramona Rita Cayetana Manuela Juana Josefa Joaquina Ana Rafaela Filomena Teresa Santísima Trinidad Gaspara Melchora Baltasara de Todos los Santos)

Charles Chaplin y el Gran Dictador.

De entre las numerosas películas que vi hace años, hay una que me impactó de manera notable: El Gran Dictador, de Charles Chaplin. El impacto viene de su discurso final. Cuando esperas que Chaplin convierta ese momento en una sucesión de gags, te sorprende con uno de los discursos más bonitos de la historia del cine. El payaso ya ha “deformado” la realidad y ahora es el ciudadano el que expresa sus ideas y la de muchas otras personas.

Tenemos que ayudarnos unos a otros. Los seres humanos somos así, queremos hacer felices a los demás, no hacerlos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar a nadie, en este mundo hay sitio para todos, la buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las almas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia la miseria y las matanzas, hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos. El maquinismo que crea abundancia nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos, nuestra inteligencia duros y secos, pensamos demasiado y sentimos muy poco. Más que maquinas necesitamos humanidad, más que inteligencia tener bondad y dulzura. Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo, los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos, la verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros, ahora mismo mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, a millones de hombres desesperados, mujeres y niños victimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes. A los que puedan oírme les digo: no desesperéis, la desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino de progreso humano. El odio de los hombres pasará, caerán los dictadores, y el poder que le quitaron al pueblo se le reintegrará al pueblo y así, mientras el hombre exista, la libertad no perecerá.

Soldados, no os rindáis a esos hombres, que en realidad os desprecian, os esclavizan, reglamentan vuestras vidas y os dicen lo que tenéis que hacer, que pensar y que sentir. Os barren el cerebro, os ceban, os tratan como a ganado y como a carne de cañón. No os entreguéis a estos individuos inhumanos, hombres maquinas, con cerebros y corazones de máquinas. Vosotros no sois máquinas, no sois ganado, ¡sois hombres! Lleváis el amor de la humanidad en vuestros corazones, no el odio. Solo los que no aman odian, los que no aman y los inhumanos. Soldados, no luchéis por la esclavitud sino por la libertad. En el capítulo 17 de San Lucas se lee: “El reino de Dios esta dentro del hombre ´´, no de un hombre, ni de un grupo de hombres, sino de todos los hombres, en vosotros. ¡Vosotros el pueblo tenéis el poder! El poder de crear maquinas, de crear felicidad, vosotros el pueblo tenéis el poder de hacer esta vida libre y hermosa. De convertirla en una maravillosa aventura, en nombre de la democracia utilicemos ese poder actuando todos unidos, luchemos por un mundo nuevo, digno y noble, que garantice a los hombres trabajo, y dé a la juventud un futuro y a la vejez seguridad.

Con al promesa de esas cosas, las fieras alcanzaron el poder. Pero mintieron, no han cumplido sus promesas y nunca las cumplirán. Los dictadores son libres solo ellos, pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer realidad lo prometido. Todos a luchar para libertar al mundo, para derribar barreras nacionales, para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia. Luchemos por el mundo de la razón. Un mundo donde la ciencia, donde el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad. Soldados, en nombre de la democracia, ¡debemos unirnos todos!

Librerías de segunda mano.

Lo que más me gusta de Londres y, en general, de las grandes ciudades es la cantidad de librerías de segunda mano que te puedes encontrar. No hay nada más relajante que pasarse un buen rato dentro de ellas, sin las prisas que te imponen las grandes superficies siempre con el dependiente detrás ofreciéndose a buscar lo que tú ya sabes que estás buscando. Cuando una persona ya tiene experiencia comprando libros, sólo el placer de rebuscar por las estanterías sin que lo molesten es suficiente. Lo mejor, es que te puedes encontrar rarezas, ediciones muy buenas de esos libros que te has leído en otras no tan buenas, aquel libro que siempre te interesó pero estaba descatalogado… Las librerías de hoy, por desgracia y debido a la gran cantidad de títulos que se publican al día, carecen de fondo. Sólo algunas pocas lo mantienen aunque entiendo que es bastante difícil dejar espacio para ello. Sabemos que el saber sí ocupa lugar, espacio físico, sobre todo cuando tienes las estanterías llenas y no entra nada más.

En Notting Hill hay una (aunque no es mi favorita) que tiene en el sótano gran cantidad de volúmenes a menos de 50 peniques. Puedes encontar, aunque no siempre, libros en español, italiano o francés (hay otros idiomas pero no tengo nociones básicas de ellos) Hoy me he comprado 15 por 3 libras, lo cual no está mal para lo caro que es esta ciudad.

Me encantan cuando las estanterías están repletas y son muy altas. Descubrir nuevos libros fuera de los círculos comerciales no tiene precio. La selección de hoy incluye libros en español y muchos en francés e italiano. Ya que estoy aprendiendo esas lenguas, siempre es bueno leer algún libro para aprender aún más. Y adoro los libros que contienen anotaciones porque esa es la manía que tengo yo también. Es interesante conocer qué le llamó la atención al antiguo lector del libro.

A pesar de que tiendas como Waterstones intenten parecerse a las viejas librerías, nunca llegarán a tener el encanto de aquellas.

Vergüenza.

Sí, vergüenza es lo que siento cada vez que veo cómo va la política en España. Vergüenza de los dos partidos, rabia por lo irresponsables que son, enfado por ver la inmadurez de los que se suponen que son los elegidos para gobernar el país. No me entra en la cabeza que gente supuestamente capaz para estar en esos puestos se dediquen a tomarle el pelo al ciudadano. Hombre, no es nada nuevo pero quizás deberíamos volver a mimar un poco la democracia y redescubrir su sentido e importancia. Con el uso, los objetos y las ideas se desgastan. Hace falta una nueva mirada que nos devuelva el interés que teníamos por ellos en un principio. Es que, desde que tengo uso de razón, llevo escuchando los mismos argumentos a unos y a otros: sólo cambian dependiendo de si el partido de turno está o no en el Gobierno. Es lo que pasa al morirse las ideologías, esto, creencias, bueno, lo que sea.

Ayer me habló Zaratustra y me dijo al oído estas palabras (ojo, Nietzsche levanta muchas polémicas dependiendo de lo que saques en limpio tras leer su obra)

El nuevo ídolo.

En otros lugares hay áun pueblos y rebaños, pero no en nuestros países, hermanos, donde lo que hay son Estados ¿Qué es el Estado? Escuchadme, que voy a hablaros de algo que mata a los pueblos. Llaman Estado al más frío de todos los monstruos fríos, al que miente con toda frialdad cuando dice que él es el pueblo. ¡Eso es mentira! Quienes crearon los pueblos poniendo en ellos una fe y un amor fueron creadores que, de este modo, prestaron un servicio a la vida. Pero hay hombres destructivos que ponen trampas para atrapar a la gente y las llaman Estado. Ponen sobre la gente una espada y cien concupiscencias. En los sitios donde aún hay pueblos, no entienden qué es eso del Estado, y lo odian por considerar que tiene mal de ojo y que es un atentado contra las costumbres y las normas. Fijaos en esto: cada pueblo tiene su propio lenguaje para hablar del bien y del mal, que el vecino no entiende; se ha inventado su propio lenguaje relativo a las costumbres y normas. Pero el Estado miente en todos los lenguajes del bien y del mal; todo lo que dice es falso y todo lo que tiene es producto del robo. Todo él es falso; el muy mordaz muerde con dientes robados. Hasta sus entrañas son falsas. Reconoceréis siempre al Estado porque es una torre de Babel del bien y del mal, una confusión de lenguas, lo que indica que es voluntad de muerte y que se entiende muy bien con los que predican la muerte.

Ya os he dicho que nace demasiada gente; pues bien, para los que están de más se ha inventado el Estado. Fijaos cómo atrae a toda esa gente superflua, cómo se la come, cómo la mastica y cómo trata de digerirla. Ruge ese mostruo: “No hay nada en la tierra que esté por encima de mí; yo soy el dedo imperativo de Dios”. Y no os creáis que son sólo los que tienen las orejas largas y la vista corta quienes se ponen de rodillas. También a los que tenéis un alma grande, ¡ay!, os susurra sus embustes siniestros. Adivina cuáles son los corazones generosos, propensos a entregarlo todo por amor. También adivina quiénes sois los que habéis vencido al antiguo Dios. La lucha os ha dejado exhaustos,y ese cansancio vuestro está ahora prestando servicio al nuevo ídolo. Este nuevo ídolo trata de rodearse de héroes y de hombres honrados. A ese frío monstruo le encanta calentarse al sol de las buenas conciencias. Está dispuesto a dároslo todo con tal de que le adoréis; de este modo compra el brillo de vuestra virtud y la mirada orgullosa de vuestros ojos. Trata de valerse de vosotros como cebo para pescar a toda esa gente que está de más. Para ello ha ideado un artefacto diábolico,una especie de caballo de Troya mortal, al que ha enjaezado magníficamente con honores propios de un dios. Ha inventado una masacre que quiere hacer pasar por vida y que presta un gran servicio a los que predican la muerte.

Llamo Estado al lugar en donde se envenenan a todos, y sean-buenos o malos-, donde todos buenos y malos se pierden; donde se llama “la vida” al lento suicidio de todos. Fijaos en toda esa gente que está de más. Roban las obras de los inventores y los tesoros de los sabios, y ese robo le llaman cultura. Todo les parece enfermedad y achaque. Fijaos en esa gente que está de más. Amontonan riquezas y, de este modo, se empobrecen. Quieren poder y, por encima de todo, ansían esa palanca del poder que es el dinero. ¡Ellos, que son unos insolventes! ¡Mirad cómo trepan esos ágiles monos! Trepan atropellándose entre sí, y de este modo se hunden en el fango y en las profundidades. Todos tratan de alcanzar el trono; su locura consiste en creer que la felicidad se asienta en el trono; aunque muchas veces es fango lo que hay en el trono, y muchas otras el trono se asienta en el fango. Todos esos locos me parecen unos monos trepadoresy fanáticos. Su ídolo, ese monstruo frío, huele mal, y lo mismo les pasa a todos los que le rinden culto. Hermanos, ¿es que vais a asfixiarios con el aliento que despiden sus hocicos
y sus concupiscencias? Mejor sería que rompiérais los cristales y que saltarais por la ventana hacia el aire libre. ¡Apartaos de ese mal olor, escapad de la idolatría de toda esa gente que está de más!

La tierra sigue a disposición de las almas grandes. Aún hay muchos asientos vacíos para los que están sólos-aislados o en pareja-, en los que sopla la brisa perfumada de mares silenciosos. Aún hay una vida libre a disposición de las almas grandes. Quien posee poco no corre el peligro de que lo posean a él. ¡Alabada sea esa pobreza sencilla! Donde acaba el Estado empieza el hombre, que no está de más, la canción de quien es necesario, la melodía única e insustituible. ¡Mirad, hermanos, allí donde acaba el Estado! ¿Es que no véis el arco iris y los puentes tendidos hacia el superhombre?

Alguna de las ideas me parecen interesantes aunque parezca extraño incluir sus palabras en un blog titutado Ilustración digital. Sé que este filósofo se encuadra dentro de los tres maestros de la sospecha que atacaron el racionalismo en la cultura occidental. Eso no quita que parte de su obra me parezca magistral. Te puede gustar la ópera pero disfrutar al mismo tiempo con la copla española.

Mi querido diccionario dice al respecto (y con ello me refiero al cargo tanto en la oposición como en el Gobierno):

Presidente, s. Figura dominante en un grupito de hombres que son los únicos de los que se sabe con certeza que la inmensa mayoría de sus compatriotas no deseaban que llegaran a la presidencia.

Ah, y que no nos vendan esa bendita preocupación e interés que tienen en sus votantes. Esa película ya no se la traga nadie.

Yo a veces soy educada y escucho las palabras de mis mayores, sobre todo si vienen de personajes como Francisco de Ayala, que por su 101 cumpleaños ha deseado que los políticos vuelvan comportarse racionalmente ya que “puede ser que reviente todo y vayamos al caos“.

I don’t want the truth, I want something I can tell Parliament. James Hacker. Yes Minister.

Intelligence has nothing to do with politics. London Molari.

We need a president who’s fluent in at least one language. Buck Henry

No tengo tanta cultura, esto lo saco de mi librito de citas.

London Circus

Eso es lo que parece Londres el fin de semana: un circo. Si durante la semana parece un cementerio, gente que camina sin voluntad, caras amargadas en el metro, violencia y agresividad contenidas, vidas grises cuyo único motor es trabajar como posesos para pagar recibos y ahorrar un poquito para esos viajes que dan fotos “interesantes” con las que molestar a los amigos y dejar claro que uno tiene algo parecido a una vida… el fin de semana la gente se transforma para ser partícipes de ese circo en el que se convierte este pueblecito. Bueno, las prohibiciones siguen patentes: circule por la izquierda, no beba en esta zona, no use su mp3 muy alto que molesta al vecino y demás.

Ayer me disponía yo a salir de fiesta pero finalmente decidí darme un garbeo por todos los ambientes. Lo primero que me encontré es una troupe de señoritas del buen vivir subidas a un camioncito que paró el tráfico en una de las calles paralelas a Oxford Street. Las señoritas en cuestión montarón su espectáculo promocional mientras eran retratadas por multitud de cámaras, de profesionales y no tan profesionales. Cuando unas chicas ligeras de ropa se paran en la calle, el uso de móviles y cámaras digitales se dispara entre la población masculina. La curiosidad me hizo acercarme ya que creí que podría tratarse de Paris Hilton y amigas pero no tuve esas mala suerte.

Después de esto, me pasé por el Soho (epicentro gay por excelencia) y recorrí bares gays, candy, etc. En uno de ellos la portera tenía más barba y cuerpo que mi difunto padre. Estereotipos y tópicos por doquier pero no se puede esperar más de una ciudad tan tópica y reflejo del nuevo capitalismo.

Durante el paseo por Leicester Square pude encontrarme con los representantes de todas las tribus urbanas: victorias posh, punkis, góticos, turistas despistados, españoles con grandes bozarrones, italianos pesados, franceses elitistas, japoneses alucinados al ritmo de flash, gente en busca de polvitos de la felicidad, intelectuales buscando tema para sus libros, escritores desilusionados, nuevos enfants terribles, calentorras, divorciadas demasidado jóvenes para quedarse en casa pero no tanto para jugar a ser adolescentes, inglesitos dando rienda a sus malos hábitos y su búsqueda de gresca… Todo ello aderezado por tirados y gente durmiendo en la calle. De entre ellos destaco a un “subnormal” (no me cabe otro calificativo), un borracho que tenía en su regazo a un rottwailler dormido y con chupete.

Todo eso me lleva a recuperar una canción de Sabina de su disco Física y Química. Seguramente él también se quedó de convidado de piedra analizando lo que pasaba a su alrededor.

Nietos de toreros disfrazados de ciclistas.
ediles socialistas, putones verbeneros.
peluqueros de esos que se llaman estilistas.
musculitos, posturitas, cronistas carroñeros,
divorciadas calentonas con pelo a lo madonna,
trotamundos fantasmas, soplones de la pasma
pintorcillos vanguardistas, genios del diseño
camellos que te pasan papelinas contra el sueño
marcadores de paquete en la cola del retrete
escritores que no escriben, vividores que no viven,
jet de pacotilla, directores que no ruedan,
mas chorizos que en revilla con corbatas de seda,
muera la locura, viva el trapicheo,
tontopollas sin cura, estrategas del magreo.
petardeo de terraza, pasarela, escaparate,
archy, joy, stella, ¿como vais de chocolate?
tiburones de la noche con telefono en el coche y con fax.
caballeros en oferta, señoritas que se quieren casar.
caraduras, obsesos, gualtrapas, lameculos.
azafatas de congreso del brazo de sus chulos.
superman en camiseta, y en la pista dando brincos
la coleccion de tetas que hacen bulto en telecinco.
mulatonas caribeñas que ponen a la peña de pie
blancanieves en trippie, amor descafeinado.
cenicienta violando al principe encantado.
cicerones de la ruta del mal.
mercachifles del vacio total.especialistas en nada,
inventores del tbo
julietas demacradas que no encuentran a romeo.

estaban todos menos tú
todos menos tú
y yo marcando el 369 22 30
como un idiota para oirte
el contestador que te has largado de madrid.

y una tribu de repatriados de ibiza,
que dejaron de ser hippies, pero no de ser palizas,
filosofos con caspa, venus oxidadas,apostoles del sida, lengua envenenada,
motoristas hitlerianos con guantes en la mano.
guitarristas de loquillo, kubalas de banquillo.
doctores en chorradas, triunfadores con mosca,
yuppies que esta temporada no se comen una rosca.
equilibristas del tedio, un gorila armando gresca en el bar.
vampiros al asedio de sangre fresca para chupar.
paparazzis, reinonas, skins, perdonavidas.
y un notario de pamplona que viene a la movida,
muertos que no se suicidan, niñatos, viejos verdes.
y un cuñado de una querida del marques de villaverde.
pinchadiscos que te dejan k.o.con la cosa del bacalao
morenazos de balcon y rayos u.v.a.
futurologos borrachos como cubas
un tal pepe que te puede contar
doce mil de lepe sin respirar.
naricillas de saldo, tabiques de platino
y un psicologo argentino mostrandote el camino.

todos menos tú,
todos menos tú
y yo marcando el 369 22 30
sin escuchar lo que me cuentantodos menos tu
todos menos tú
y yo mas triste que un pingüino en un garaje
como un borron en el paisaje de la multitud
de todos menos tú
y yo marcando el 369 22 30
sin escuchar lo que me cuentan
todos menos tú
y yo con manchas de carmin en la memoria
igual que un perro en el tejado de mi juventud
entre todos menos tú
y yo marcando el 369 22 30
pasando de lo que me cuentan
todos menos tú.

Buena educación.

Para mí la buena educación comienza cuando la gente se escucha y debate, no discute compulsivamente por llevar la razón.

Este fin de semana me han pasado un librito (para americanos) sobre bueno modales. Lo que me llamó la atención fue una selección de reglas de comportamiento en la sociedad victoriana (lo que uno no podía hacer)

1. No se ría de forma estrepitosa.
2. No lea cuando otros estén hablando.
3. No lea en voz alta si no se lo han pedido.
4. No hable cuando otros lean.
5. No escupa el tabaco o el chicle.
6. No se corte la uñas cuando esté acompañado.
7. No abandone la iglesia antes de que acabe el oficio.
8. No se ría o se dedique al cuchicheo en la casa de Dios.
9. No mire fijamente a un invitado.
10. No deje sin asiento a un invitado.
11. Respete a sus mayores.
12. No corrija a sus padres o mayores.
13. No acepte un regalo sin agradecerlo.
14. No sea el héroe de su propia historia.
15. No se ría de los errores de los demás.
16. No haga bromas sobre los que le acompañan.
17. No empiece a comer tan pronto como se siente a la mesa.
18. Escuche lo que le están diciendo.
19. No hable mientras alguien esté cantando o tocando un instrumento (estaría insultando a esa persona)

Uno de los capítulos recoge una serie de consejos sobre los países que se pueden visitar, sobre su cultura y maneas. Sobre España, me parece que se han quedado un poco atrasados y más, si tenemos en cuenta, que España tiene como patriminio la blasfemia. Yo la practico mucho en mis ratos libres.

España es un país muy religioso y muchos de sus habitantes se pueden sentir ofendidos si toma el nombre de Dios en vano.

Yo aún estoy esperando conseguir el tan ansiado Manual de urbanidad para señoritas de Pierre Loüys.

Ambrose Bierce

Que Ambrose Bierce es un buen escritor, ya lo sabía yo hace tiempo. Que es un maestro, quedó confirmado hace tres dí­as después de leer su relato “El clan de los parricidas“. Hacía meses que no me enganchaba tanto un cuento (sobre todo de terror) Si os interesa, podéis encontrarlo en Felices pesadillas. Los mejores relatos de terror aparecidos en Valdemar (1987-2003)”. “El clan de los parricidas” no se podría clasificar como un relato de terror en sí­ mismo sino como un relato de humor negro que produce terror. En él, Bierce nos muestra en una serie de pequeñas estampas las diferentes historias de una serie de personajes que, en primera persona, narran cómo se han desecho de sus padres o de algún familiar. A continuación transcribo los primeras lí­neas de “Aceite de perro” (primera de las secuencias):

Me llamo Boffer Bing. Mis respetables padres eran de clase muy humilde: él fabricaba aceite de perro y mi madre tení­a un pequeño local junto a la iglesia del pueblo, en donde se deshacía de los niños no deseados. Desde mi adolescencia me inculcaron los hábitos de su trabajo: ayudaba a mi padre a capturar perros para sus calderos y a veces mi madre me empleaba para hacer “desaparecer” los restos de su labor. Para llevar a cabo esta última tarea tuve que recurrir con frecuencia a mi talento natural, pues todos los guardias del barrio estaban en contra del negocio materno. No se trataba de una cuestión política, ya que los guardias que salían elegidos no eran de la oposición; era sólo una cuestión de gusto, nada más. La actividad de mi padre era, lógicamente, menos impopular, aunque los dueños de los perros desaparecidos le miraban con una desconfianza que, en cierta medida, se hacía extensible a mí(…)

Una conflagración imperfecta

En junio de 1872, una mañana temprano, asesiné a mi padre, acto que me produjo una tremenda impresión. Fue antes de mi boda, cuando aún vivía en Wisconsin con mi familia. Estábamos mi padre y yo en la biblioteca de casa repartiéndonos el producto de un robo que habíamos cometido aquella noche. Se trataba, en su mayor parte, de enseres domésticos, y la tarea de dividirlos equitativamente se presentaba difí­cil. Al principio nos entendimos muy bien sobre el reparto de las servilletas, toallas y cosas así­, e incluso el reparto que hicimos de la plata fue bastante justo; pero cuando le tocó el turno a una caja de música, vimos que era muy problemático dividirla entre dos sin que esta división diera mucho resto. Aquella caja fue la que ocasionó el desastre y la desgracia de mi familia: si no la hubiéramos robado, mi padre aún estaría vivo.

Y es que como bien dice una amiga mía, la Navidad es un momento propicio para pensar en el parricidio.

Bierce tampoco debía tener una buena opinión sobre los abogados y el mundo legal.

Después de haber asesinado a mi padre en circunstancias singularmente atroces, fui arrestado y enjuiciado en un proceso que duró siete años. Al exhortar al jurado, el juez de la Corte de Absoluciones señaló que el mío era uno de los más espantosos crímenes que había tenido que juzgar.

A lo que mi abogado se levantó y dijo:

Si vuestra Señoría me permite, los crímenes son horribles o agradables sólo por comparación. Si conociera usted los detalles del asesinato previo de su tío que cometió mi cliente, advertiría en su último delito (si es que delito puede llamarse) una cierta indulgencia y una filial consideración por los sentimientos de la víctima. La aterradora ferocidad del anterior asesinato era verdaderamente incompatible con cualquier hipótesis que no fuera la de culpabilidad, y de no haber sido por el hecho de que el honorable juez que presidió el juicio era el presidente de la compañía de seguros en la que mi cliente tenía una póliza contra riesgos de ahorcamiento, es difícil estimar cómo podría haber sido decemente absuelto. Si Su Señoría desea oírlo, para instrucción y guía de la mente de Su Señoría, este infeliz hombre, mi cliente, consentirá en tomarse el trabajo de relatarlo bajo juramento.

Sobre el asesinato, el protagonista dice.

Sin excepción, no puedo dejar de pensar que en punto a atrocidad artística, mi asesinato del tío William ha sido superado pocas veces.

La estética de la violencia no es patrimonio único del cine. Se puede ser mucho más atroz con la pluma.

Ambroso Bierce nació en 1842 en Horse Cave Creek, Ohio. Sus padres eran calvinistas y a todos sus hijos (13 en total) les pusieron un nombre que comenzase por la letra “A”. Bierce se crió en un ambiente pobre y sórdido. En el relato anterior, el escritor norteameticano plasma su odio a toda su familia.

En 1861 entra a formar parte del Instituto Militar de Kentucky. En 1861 participa, enrolandose con el ejército de la Unión, en la Guerra de Secesión. De esta experiencia nace sus “Cuentos de soldados y civiles

En 1871 viaja a Londres donde trabaja como periodista. Tiene bastante éxito y, debido a su ácido estilo, le apodan “Bitter”. Su abundante obra se caracteriza por su humor mordaz y sus magníficos relatos de terror que lo sitúan al lado de maestros como Poe.

En 1913, a los 71 años, asmático, abandonado por su mujer y solo tras la muerte de sus hijos, decide viajar a México y unirse a la revolución mejicana. Se une a las tropas de Pancho Villa y se desconoce dónde murió. En su última carta, del 26 de diciembre de 1913, escribe a un familiar: ” Adiós-si oyes que he sido colocado contra un muero de piedra mejicano y me han fusilado hasta convertirme en harapos, por favor, entiende que pienso que esa es una manera muy buena de salir de esta vida. Supera a la ancianidad, a la enfermedad, o a la caída por las escaleras de la bodega. Ser un gringo en Méjico-¡ah, eso sí es eutanasia!”

Toda su obra se caracteriza por su pesimismo y misantropía. Destaca entre todas su Diccionario del diablo, editado en España por Valdemar. Este libro es una obrita de arte del ingenio. Lo usaré para cerrar ciertas entradas. Como ejemplo:

Muerto, adj. Dícese del que ha concluido el trabajo de respirar; de lo que ha acabado para todo el mundo; de lo que ha llevado hasta el fin una enloquecida carrera; y de lo que al alcanzar la meta de oro, ha descubierto que era un simple agujero

Este diccionario me lo compré justo cuando estaba haciendo que estudiaba para el último examen de mi carrera (problemas, problemas): Gramática española II (lexicografía)

Diccionario,s. Perverso artificio literario que paraliza el crecimiento de una lengua además de quitarle soltura y elasticidad. El presente diccionario, sin embargo, es una obra útil(el de la RAE, no).

Lexicógrafo,s. Individuo pestilente que so pretexto de registrar un determinado estadio en el desarrollo de una lengua, hace lo que puede para detener su crecimiento, quitarle flexibilidad y mecanizar sus métodos. El lexicógrafo, después de escribir su diccionario, se convierte en autoridad, cuando su función es simplemente hacer una recopilación y no dictar una ley. El natural servilismo de la inteligencia humana, al investirlo de un poder judicial, renuncia a su derecho a la razón y se somete a una mera crónica como si fuera un estatuto legal. Basta, por ejemplo, que el diccionario catalogue a una palabra de buena ley como obsoleta u obsolescente, para que pocos hombres se atrevan a usarla en adelante, por mucho que la necesiten y por conveniente que sea. De este modo, el escritor audaz y cultivado que sabe que el idioma crece por innovación-cuando crece-, y fabrica nuevas palabras o usa las viejas en un sentido poco familiar, encuentra pocos adeptos. enseguida le señalan agriamente que eso no está en el diccionario, aunque antes de aparecer el primer lexicógrafo (¡que Dios lo perdone!) nadie había usado una palabra que estuviera en el diccionario. En la época de oro del idioma inglés, cuando eran posibles un Shakespeare y un Bacon, y el idioma, que hoy muere rápidamente por una punta y se renueva despacio por la otra, crecía vigoroso y se conservaba dulce como la miel y fuerte como un león, el lexicógrafo era una persona desconocida, y el diccionario una obra para cuya creación el Creador no lo había creado.