Cuestión de punto de vista.

Con un poquito, cambia nuestra forma de entender las cosas.

“En diciembre de 1994 se descubrieron en Francia las pinturas rupestres de Chauvet (Ardèche), que permitieron censar 441 figuras, las más antiguas de las cuales datan de hace unos 32.000 años. Son, junto con las de la cueva Fumane, al noroeste de Verona, pintadas en ocre rojo, las más antiguas halladas hasta hoy. En ambas aparecen algunas figuras monstruosas, que combinan partes de diversos animales, evidenciando que la bipolaridad mimético- quimérica apareció muy tempranamente en el arte figurativo. Además, la presencia de los mismos monstruos icónicos en las cuevas de Chauvet y de Verona indica probablemente la existencia de un mito zoomorfo común anterior a la separación de ambos grupos humanos, producida tal vez hace unos 40.000 años. La abundante figuración animal es coherente, por otra parte, con la práctica de la caza y con el pensamiento totémico de nuestros antepasados. Y respeto a las figuras monstruosas, el profesor Christopher Chippindale, de la Universidad de Cambridge, tras analizar cinco mil imágenes ruprestes halladas en España, Francia y en rocas de Australia y Suráfrica, ha afirmado que la leyenda del hombre-lobo nació en el paleolítico, producto de la imaginación y los miedos arcaicos de nuestros antepasados. Pero Michael Guarnieri, neurocirujano del Johns Hopkins Hospital de Baltimore, ha observado juiciosamente que para pintar las paredes interiores de las cuevas era necesario encender fuego, lo que supone emisiones de monóxido de carbono que producen alucinaciones. Esta hipótesis resulta interesante, por cuanto permitiría asociar esta actividad artística a los éxtasis chamánicos.”

Román Gubern, Patologías de la imagen.

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