Cementerios de Londres II: Highgate.

Estas fotos son del famoso cementerio de Highgate (parte oeste), en Londres. La calidad de las mismas no es muy buena. Aquel día me olvidé de la cámara de fotos y las que aquí se muestran se sacaron con el móvil. Repasemos un poco la historia de este cementerio.

Highgate is probably the best-known of London’s ‘Magnificent Seven’ cemeteries(…) Its vast and atmosphereic 37 acres are problably most famous for being the home to Karl Marx.

The cemetery inspired Bram Stoker when he was penning Dracula, and even has a murder mystery tale of his own. In 1967, the bodies of two schoolgirls were found surrounded by animals carcasses, which led to remarkable 13-year vampire hunt that was never solved. Reports of strange creatures in the cemetery still abound.

As has been mentioned earlier, the early 19th century was a time when burial conditions in London became intolerable, and Parliament realized that something would have to be done. The decision was taken to create seven private cemeteries within the periphery of the city. Under the guidance of architect Stephen Geary, Highgate’s West Cementery was thus opened in 1839, the East Cementery following in 1854.

Since then an estimated 166,000 names have been engraved on 51,000 headstones, at least 850 of which are notable. In addition to the author of Das Kapital, you can find novelist George Eliot, author Douglas Adams, scientist Michael Faraday, actor Sir Ralph Richardson, six Mayors of London, 48 Fellows of the Royal Society, as well as the founders of Foyles, P & O and Maples. Today the Cemetery is managed by the Friends of Highgate Cemetery and several decaying monuments have been restored in recent years.

Darren Beach, Lodon’s cemeteries.

Se puede encontrar más información visitando la página de Friends of Highgate Cemetery. A continuación traduzco (de forma libre) una entrada sobre el cementerio del libro The London Encyclopaedia.

Highgate Cemetery. Swain’s Lane, N6. El cementerio de St James en Highgate se encuentra situado en la ladera sur de Highgate West Hill. La London Cemetery Company fue la responsable de su apertura y uno de sus miembros, el arquitecto e ingeniero civil Stephen Geary, el encargado de diseñarlo y planificarlo. El lugar en el que se encuentra (de unos 20 acres) era parte de los terrenos de la mansión perteneciente a Sir William Ashurst, que fue alcalde de Londres en 1693. Geary diseñó una entrada en forma de arco que conectaba las dos capillas con la casa del guarda; un grupo de construcciones con diseño gótico aunque dispuestas de forma clásica. El paisajista, David Ramsay, diseñó unos caminos serpenteantes y senderos que comunican el área de enterramientos con los edificios y la terraza justo debajo de la capilla de St Michael. Se accede a esas construcciones a través de un arco flanqueado por columnas y obeliscos egipcios, conocido como la Avenida Egipcia. Esta avenida, con tumbas a cada lado, nos conduce, por debajo de un puente, hasta el Círculo del Líbano: las catacumbas se contruyeron a cada lado del pasadizo circular y cada tumba cuenta con un compartimento cuadrado con baldas de piedra para los féretros, y un portalón sólido. El círculo se contruyó alrededor de un magnífico cedro que había crecido en los jardínes de Sir William Ashurst y que todavía domina el cementerio. Las escaleras nos conducen a la terraza justo debajo de la capilla.

El obispo de Londres consagró el cementerio en mayo de 1839 e inmediatamente gozó de gran éxito. No sólo era un lugar popular y de moda para ser enterrado sino que se convirtió en una atracción turística para aquellas personas interesadas en la arquitectura y que querían disfrutar de unas magníficas vistas de Londres. ‘En ese tipo de lugar el concepto de la muerte se suaviza’, declaró el Lady’s Newspaper en 1850. Otro periódico afirmaba que ‘ este obra parece ser un éxito sin precedente y causa de envidia para sus competidores’. Tuvo tanto éxito que en 1857 se abrió otra extensión al otro lado de Swain’s lane, llegándose así a los 50 acres. Las capillas siguieron funcionando en ambos sitios y se empezó a usar un sistema hidráulico subterráneo desde el que los ataúdes viajaban por un túnel bajo Swain’s Lane hasta el nuevo cementerio. Entre los enterrados en el viejo cementerio, destacan: George Wombwell, propietario de una colección de animales salvajes (1850), que tiene una escultura de un león dormido sobre su tumba; Stephen Geary, el arquitecto del cementerio (1854); Frederick Lillywhite, jugador de cricket (1854): J.B. Bunning, el arquitecto paisajista (1863); Tom Sayers, púgil (1865)-sobre cuya tumba se esculpió la efigie de su perro, que fue el que encabezó su funeral (asistieron 10.000 personas); Michael Faraday (1867); Julius Beer, propietario del Observer desde 1870 hasta su fallecimiento (1880); Carl Rosa (1889), fundador de la Opera Company en 1875; Henry Wood, el escritor (1887); Christina Rossetti, poetisa (1894). En la parte este podemos visitar la tumba de George Eliot (1880); Karl Marx (1883 y cuyo busto-horroroso- es lugar de peregrinación de miles de simpatizantes comunistas así como objeto de bombas): Herbert Spencer, filósofo radical (1903); y William Friese-Greene (1921), cuya tumba fue diseñada por Edwin Lutyens.

En los años sesenta, la United Cemetery Company (heredera de la London Cemetery Company) se declaró en bancarrota. El cementerio se descuidó totalmente. Las edificaciones se empezaron a caer a pedazos, los caminos se llenaron de maleza, y las tumbas y monumentos funerarios-los ángeles, animales e instrumentos musicales- comenzaron a estar ocultos por la maleza y los destrozos ocasionados por los vándalos. En 1975 una agrupación de voluntarios. los Amigos del Cementerio de Highgate (Friends of Highgate Cemetery), se formó para conservar y asegurar la restauración y preservación del cementerio. Al año siguiente, el ayuntamiento de Camden obtuvo poderes especiales mediante una ley del Parlamento con vista a adquirir el cementerio. Desde entonces, la parte este está en manos de Camden, mientras que la parte oeste permanece cerrada excepto en los días de visita. A principios de 1981, cuando se pensaba que el cementerio cerraría sus puertas para siempre, una compañía formada por miembros del los Amigos del Cementerio de Highgate compraron el terreno a la United Cemetery Company por cincuenta libras. Los trabajos de conservación y restauración todavía siguen su curso.

Para terminar un poema de Christina Rossetti y una canción de Coldplay, Cemeteries of London.

The skylark.

The earth was green, the sky was blue:
I saw and heard one sunny morn,
A skylark hang between the two,
A singing speck above the corn;

A satge below, in gay accord,
White butterflies danced on the wing,
And still the singing skylark soared,
And silent sank and soared to sing.

To cornfield stretched a tender green
To right and left beside my walks;
I knew he had a nest unseen
Somewhere among the million stalks:

And as I paused to hear his song,
While swift the sunny moments slid,
Perhaps his mate sat listening long,
And listening longer than I did.

[audio:http://www.goear.com/files/sst4/ecea504b61b6573d540fa35e51a7bc5f.mp3]

Cementerios de Londres I: Kensal Green Cemetery.

Kensal Green. Esa es la zona donde estoy viviendo. Y qué sorpresa descubrir que al lado hay un cementerio muy famoso. Estuve buscando información en uno de los primeros libros que me compré: The London Encyclopaedia. He aquí la historia de este precioso cementerio, que forma parte de los “Magníficos siete cementerios de Londres“:

Kensal Green fue el primero de los cementerios comerciales abiertos en Londres. Según el Penny Magazine fue `el primer intento práctico para paliar un gran inconveniente público´ (muy inglés esto último). The General Cemetery Company se fundó en 1830 y, al año siguiente, se compraron, por 9.400 libras, 54 acres de terreno de la zona sur de Harrow Road ; rápidamente se plantaron 800 árboles y se dotó con 100 guineas al ganador del mejor diseño para la capilla y puerta de entrada. H.E. Kendall ganó la competición, en 1832, con un diseño gótico (muy acorde con el espíritu de la época) pero el presidente, Sir John Deal Paul, insistió para que el proyecto imitase los modelos clásicos griegos. Un gran pórtico dórico, con oficinas y una residencia, da entrada al cementerio. Tres calles, con grava y lo suficientemente anchas, divergen: dos al norte y al sur, y la tercera, una avenida central que lleva a la capilla anglicana con pórtico dórico. Bajo la capilla hay catacumbas, a las que antes se accedía por elevador hidráulico. Al este, al final del cementerio, hay otra capilla. En el muro norte, una serie de columnas cubren otro acceso a las catacumbas. El acta de The General Cemetery Company indica que los diseños fueron obra de John W. Griffith, aunque William Chadwick firmó los planos finales. En enero de 1833, el obispo de Londres consagró 39 acres; los 15 acres restantes se reservaron para los “disidentes”.

A finales de los años 30 del siglo XIX, se instalaron camposantos privados alrededor de Londres para descongestionar los superpoblados e insalubres cementerios del centro de la ciudad. El de Kensal Green forma parte de este anillo de cementerios y merece la pena visitarlo porque es un ejemplo de la arquitectura y el gusto victoriano, aunque actualmente conviven en él tumbas modernas con otras más peculiares (en la foto se puede ver una tumba con forma de iglesia gótica). Cuando se pasea por sus calles uno no deja de asombrarse de la forma atípica de las lápidas: desordenadas y caídas por culpa de las raíces de los árboles. En otras ocasiones te puedes encontrar con panteones o tumbas abiertas o destrozadas, que demandan urgentemente trabajos de restauración. Además, este cementerio sufrió los bombardeos nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

En fin, una joya victoriana.