I know you didn’t mean it

I know you didn’t mean it when you brought me down. It just happened to be beneficial to you.
I know you always worry about the first pronoun and you were just doing what you had to do.
I know you didn’t mean it when you stole my coat. It just happened to be the logical one.
I know you didn’t mean it when you slit my throat. You just were out with the fellows just to have some fun.
I know you didn’t mean it when you blew us up. You just happened to think it was a good idea.
Ungrateful people tried to interrupt when you were just trying to make your viewpoint clear.

Louis Armstrong

Dejamos atrás la calle del artista.

Esperábamos algo tan acogedor y tan modesto, pero no ha dejado de asombrarnos que fuera tan acogedor y tan modesto. El impacto de respirar la humilde intimidad de alguien del que ya nadie niega su grandeza, ni artística ni humana. Pero en este caso no hay cursilería ni sentimentalismo en la emoción. No hay manera de vincular la procelosa vida de Amstrong con la nuestra. No podemos imaginar cómo alguien que creció en el lumpen, que vivió de la caridad o que padeció la humillación del racismo pudo encarar la vida con tanta alegría. Era un ser tocado por la gracia, un elegido. Podría haber sido un delincuente, podría haber sido un cabrón, podría haber sido un desgraciado. Pero fue un hombre de buen corazón y generoso.

Su museo está donde tiene que estar, en Corona. Cuando pintaron el exterior de su casa se empeño en pintar también la de los vecinos porque le daba apuro que su casa pudiera resultar ostentosa.

Elvira Lindo, Lugares que no quiero compartir con nadie.