Precioso comienzo para una película.

Holly Golightly: You know those days when you get the mean reds?

Paul Varjak: The mean reds, you mean like the blues?

Holly Golightly: No. The blues are because you’re getting fat and maybe it’s been raining too long, you’re just sad that’s all. The mean reds are horrible. Suddenly you’re afraid and you don’t know what you’re afraid of. Do you ever get that feeling?

Paul Varjak: Sure.

Holly Golightly: Well, when I get it the only thing that does any good is to jump in a cab and go to Tiffany’s. Calms me down right away. The quietness and the proud look of it; nothing very bad could happen to you there. If I could find a real-life place that’d make me feel like Tiffany’s, then – then I’d buy some furniture and give the cat a name!

Drácula de Coppola, no de Stoker.

A estas alturas sabemos que Bram Stoker’s Dracula fue una artimaña publicitaria para atraer a la turba a las salas. Coppola quizá tuvo que ser más valiente y haber bautizado su criatura con Coppola’s Dracula. Porque éste es un producto muy personal, ya que a pesar de partir de la novela( y menuda obra maestra) de Stoker, bebe de otras fuentes.

Es una de mis películas favoritas porque se rodó con técnicas más clásicas (sin abuso de efectos especiales), porque su banda sonora es magnífica, por su ambientación, por plasmar muchos aspectos relacionados con el vampirismo y la cultura de finales del siglo XIX, y por Gary Oldman, que en esta película está tan espectacular que en España se tuvo que echar mano de dos actores para doblarlo.

Del mismo modo que el Drácula de Stoker no es el histórico, del mismo modo que el Grial fue primero plato y después santo, pues el Drácula de Coppola es un producto personal.

The screenplay, by Jim Hart, not only relied upon the Bram Stoker novel, but the extensive research on the historical Dracula, the fifteenth-century Romanian price Vald the Impaler by historians Raymond T. McNally and Radu Florescu. In order to integrate that new historical material, a rationale for the actions of Dracula (based in part upon unresolved personal issues from the fiftenth-century) was injected into the story line from the novel. The movie was also helped by changing guidelines concerning what could be shown on the screen. For example, it was not until 1979 Frank Langella Dracula that the vital scene from the novel in which Dracula and Mina shared blood was incorporated into a film.

Though Coppola had available to him the high-tech special effects developed in the decade since the previous Dracula (1979), he chose not to use them. Instead, he returned to some older tricks of cinematic illusions. Elaborate use of double exposures was employed and miniatures were used instead of matte paintings to provide more depth.

J. Gordon Melton, The Vampire book.

Y aquí es cuando las tres vampiras se dan cuenta de que Keanu Reeves es muy mal actor y se vengan de tanto despropósito. También es cuando Mina y Lucy se dan cuenta de lo mala que es la soledad y cuando el doctor se cree Freud.

Parejas y familia

Retomando otra vez las “Memorias de un investigador privado“, me encuentro con esta opinión sobre la comunicación entre parejas:

En nuestra cultura, hombre y mujeres hablamos de distinta manera. Amy Sheldon ha estudiado el modo en que niños y niñas de tres años resuelven sus conflictos en las guarderías. Los niños pelean verbal o físicamente; las niñas se enfrascan en largas negociaciones verbales. Las diferencias se mantienen en la edad adulta y eso provoca enfrentamientos inevitables. Un estudio realizado sobre 264 parejas ha revelado que para las mujeres el principal motivo de satisfaccion es una relación es que “exista una buena comunicación en la pareja”. Desde el punto de vista de la esposa, la intimidad conlleva, entre otras cosas, la capacidad de abordar cuestiones muy diferentes y, en especial, de hablar sobre la relación misma. La mayor parte de los hombres, por el contrario, no acierta a comprender esta demanda y suelen responder algo así como: “Yo quiero hacer cosas con mi mujer, pero ella sólo quiere hablar”

Si esto pasa en las parejas tildadas de normales, me inquieta lo que pasará en las que no se ajustan a la norma. Sería un tema interesante para investigar.

Todo nuesta imagen del mundo se mueve por subjetividades. Y nuestra propia historia parte de nuestro punto de vista:

Todos contamos nuestras historias a nuestra manera. Seleccionamos lo que nos sucede de acuerdo con un marco interpretativo previo. Nos vemos seguros o inseguros, avergonzados, perseguidos, claudicantes, sin amor. O, por el contrario, triunfantes o acusadores. Estas autobiografías para uso propio acaban modelando las vidas y las relaciones. Especial importancia tiene el modo como nos contamos nuestras relaciones familiares. A veces, ese relato íntimo es destructivo y la gran terapia es contarnos la historia de otra manera: con más comprensión, cariño o humor.

De ahí que de vez en cuando venga bien realizar descargos de conciencia, a pesar de todas las vueltas que nos va a dar la cabeza. Y es que para solucionar nuestros problemas tenemos que solucionar nuestros “propios problemas”, arreglar cuentas con nosotros mismos, expulsar nuestas filias y fobias.

En una de las escenas claves de Magnolia podemos escuchar esta preciosa canción.

It’s not
What you thought
When you first began it
You got
What you want
Now you can hardly stand it though,
By now you know
It’s not going to stop
It’s not going to stop
It’s not going to stop
‘Til you wise up

You’re sure
There’s a cure
And you have finally found it
You think
One drink
Will shrink you ‘til you’re underground
And living down
But it’s not going to stop
It’s not going to stop
It’s not going to stop
‘Til you wise up

Prepare a list of what you need
Before you sign away the deed
‘Cause it’s not going to stop
It’s not going to stop
It’s not going to stop
‘Til you wise up
No, it’s not going to stop
‘Til you wise up
No, it’s not going to stop
So just…give up

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ACTUALIZACIÓN.