ROJO

Rojo es el color predominante en las películas de Almodóvar. Rojo es el color de pelo de Kika y de Huma, rojo es el abrigo de Manuela y de su jersey debajo de su gabardina de luto, roja es la ropa de Raimunda, rojo es el color del traje de Pepa y rojo el teléfono de Marina… Aparecen otros colores en sus películas, colores vivos, presentes, acordes con lo que se cuenta aunque el rojo sigue siendo el color “primario”, el color de su cine.

ROJO.

El rojo es el color de la vida, el fuego y la sangre. También simboliza lo brillante, la luz luminosa de la vida y la energía vital. Por esta razón se asocia con la acción, la vitalidad, los impulsos, los deseos y los sentimientos violentos, todo lo que anima a expresarnos. También es un color sagrado, secreto debido a su conexión con la sangre: sagrado, porque en las antiguas culturas lo consideraban una substancia de la vida y del alma- aquellos que pierden su sangre pierden su vida y su alma- y secreto, porque la sangre que fluye por las venas y arterias es invisible a nuestros ojos.

Aunque es un símbolo de la vida y la energía vital, el rojo también representa la muerte, el sacrificio supremo y la purificación (en un sentido místico) La salida del sol es roja mientras que no lo es la puesta. Por lo tanto el rojo no sólo indica el despertar de la consciencia sino también el sacrificio último, necesario para el renacimiento.

El rojo es también el color de la pasión, de lo extremo (a menudo destructivo), de las emociones e del impulso instintivo que hombres y mujeres tratan de controlar lo mejor que pueden o que tratan de reprimir (si se diese el caso) aunque algunas veces caen presa de él a pesar de sus esfuerzos. De cualquier manera, hay que hacer hincapié en que estos impulsos humanos se regeneran por naturaleza y que son esenciales para la vida y la supervivencia.

Cuando el color forma parte de un sueño, se debe interpretar como la manifestación de nuestra sed de conocimiento o poder, necesidad de acción para poder así crear. También puede revelar un intenso e irrefenable sentimiento de excitación que pudiese delatar nuestros deseos, necesidades o pasiones ocultas o el hambre por vivir que nos mantiene pero al que no damos rienda suelta. Soñar con el color rojo también indica la existencia de un secreto o un misterio por revelar.

Colin, Didier, “Dictionary of symbols, myths and legends”, Hachette Livre, 2000