Parejas y familia

Retomando otra vez las «Memorias de un investigador privado«, me encuentro con esta opinión sobre la comunicación entre parejas:

En nuestra cultura, hombre y mujeres hablamos de distinta manera. Amy Sheldon ha estudiado el modo en que niños y niñas de tres años resuelven sus conflictos en las guarderías. Los niños pelean verbal o físicamente; las niñas se enfrascan en largas negociaciones verbales. Las diferencias se mantienen en la edad adulta y eso provoca enfrentamientos inevitables. Un estudio realizado sobre 264 parejas ha revelado que para las mujeres el principal motivo de satisfaccion es una relación es que «exista una buena comunicación en la pareja». Desde el punto de vista de la esposa, la intimidad conlleva, entre otras cosas, la capacidad de abordar cuestiones muy diferentes y, en especial, de hablar sobre la relación misma. La mayor parte de los hombres, por el contrario, no acierta a comprender esta demanda y suelen responder algo así como: «Yo quiero hacer cosas con mi mujer, pero ella sólo quiere hablar»

Si esto pasa en las parejas tildadas de normales, me inquieta lo que pasará en las que no se ajustan a la norma. Sería un tema interesante para investigar.

Todo nuesta imagen del mundo se mueve por subjetividades. Y nuestra propia historia parte de nuestro punto de vista:

Todos contamos nuestras historias a nuestra manera. Seleccionamos lo que nos sucede de acuerdo con un marco interpretativo previo. Nos vemos seguros o inseguros, avergonzados, perseguidos, claudicantes, sin amor. O, por el contrario, triunfantes o acusadores. Estas autobiografías para uso propio acaban modelando las vidas y las relaciones. Especial importancia tiene el modo como nos contamos nuestras relaciones familiares. A veces, ese relato íntimo es destructivo y la gran terapia es contarnos la historia de otra manera: con más comprensión, cariño o humor.

De ahí que de vez en cuando venga bien realizar descargos de conciencia, a pesar de todas las vueltas que nos va a dar la cabeza. Y es que para solucionar nuestros problemas tenemos que solucionar nuestros «propios problemas», arreglar cuentas con nosotros mismos, expulsar nuestas filias y fobias.

En una de las escenas claves de Magnolia podemos escuchar esta preciosa canción.

It’s not
What you thought
When you first began it
You got
What you want
Now you can hardly stand it though,
By now you know
It’s not going to stop
It’s not going to stop
It’s not going to stop
‘Til you wise up

You’re sure
There’s a cure
And you have finally found it
You think
One drink
Will shrink you ‘til you’re underground
And living down
But it’s not going to stop
It’s not going to stop
It’s not going to stop
‘Til you wise up

Prepare a list of what you need
Before you sign away the deed
‘Cause it’s not going to stop
It’s not going to stop
It’s not going to stop
‘Til you wise up
No, it’s not going to stop
‘Til you wise up
No, it’s not going to stop
So just…give up

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ACTUALIZACIÓN.

3 opiniones en “Parejas y familia”

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