La verdad sobre perros y gatos.

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Aurelia: ¿El amor del gato y del perro?

Ramiro: Sí. Porque esos dos encantadores animales domésticos simbolizan los grupos en cuestión y hasta se diría que ambos están en el mundo para ser preferidos respectivamente por los seres que constituyen los dos grupos. El gato es todo egoísmo y frialdad, el perro es todo generosidad y efusión. Y así instintivamente les gustan los gatos a aquellos seres que necesitan amar y les gustan los perros a aquellos seres que necesitan ser amados: y el gato se deja amar de los que le aman y el perro ama a los que piden amor.

Aurelia: ¿Luego para saber si una persona necesita amar o ser amada basta con averiguar si le gustan los perros o prefiere los gatos?

Ramiro: Cabalmente. ¿No es sencillo?

Aurelia: Sencillísimo. Pero ¿y los que no tienen predilección ni por los gatos ni por los perros?

Ramiro: Esas gentes siniestras no necesitan amor ni ser amadas, ni tienen nada que hacer en el mundo de los afectos. Huya usted siempre de esas gentes: son las basuras de la humanidad.

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Enrique Jardiel Poncela, “El amor del gato y del perro”.