King Juan Carlos.

El número de noviembre de 2006 de la revista Time está dedicado a los principales personajes de los últimos 60 años (60 years of heroes). Uno de los héroes elegidos es el rey Juan Carlos. A pesar de los pro y contras que podrán argumentar multitud de gente sobre el papel de la monarquía, es interesante leer el articulo y hacer una comparación con nuestros grandes políticos actuales, políticos de ambos bandos que están crispando España con el único deseo de alcanzar ese poder que les queda grande.

El texto es el siguiente:

EL REY JUAN CARLOS.

A pesar de haber sido preparado para sustituir a un dictador, usó su poder para transformar España en una democracia.

Las monarquías europeas han luchado para tener relevancia en el mundo actual. Una de los monarcas que ha triunfado es el rey Juan Carlos de España, cuyo gran sentido de su destino personal y el de su nación ayudó a su país a transformarse en una democracia.

Este feliz resultado apenas se podía presagiar. Juan Carlos nació en el exilio, en 1938. Su padre delegó su educación en el el general Franco, el dictador que suplantó las funciones reales, con la esperanza de que Franco restaurase la Corona. En 1969 se nombró a Juan Carlos el futuro sucesor de Franco, a pesar de que los demócratas no depositaban grandes esperanzas en él. Se dieron cuenta de su error tan pronto como llegó al trono tras la muerte de Franco en 1975: En menos de cuatro meses, causó sensación cuando dio un discurso en catalán, lengua que Franco reprimió; a los ocho meses consiguió que fuese elegido el centrista Adolfo Suárez como presidente del Gobierno y comenzó a introducir reformas democráticas que buscaron contentar tanto a los continuistas como a los progresistas. La Constitución democrática se ratificó en 1978.

Hubo otra prueba que superar. Después de una serie de ataques sangrientos con bombas por parte del grupo separatista vasco ETA, los militares de la ultraderecha dieron un golpe de estado en 1981. Muchos de ellos creían que estaban actuando en nombre del rey. Juan Carlos ordenó a estas unidades militares que se retirasen y, sin el apoyo del rey, la intentona fracasó. Cuatro días más tarde, 3 millones de personas salieron a la calle para manifestarse a favor de la democracia. Su eslogan era ¡Viva el Rey! Este sentimiento ha perdurado, aunque más discretamente, desde entonces.