El azar y sus bromitas.

“PATRICIA.- (Sin moverse.) Gabi… ¿qué es todo ésto?
GABI.- ¿A qué te refieres?
PATRICIA.- Todas estas oscuras jugarretas del azar… Como si él se riese de nosotros… Creíamos poder razonarlo todo y él nos demuestra los ciegos que estamos…
GABI.- Procuremos abrir los ojos.
PATRICIA.- ¿Podremos?
GABI.- ¿Qué quieres decir?
PATRICIA.- ¿Seguiremos repitiéndonos, y no sólo físicamente?…
GABI.-(Después de un momento, sobrecogido) ¿Cómo si fuésemos ellos mismos, aunque nos creamos sus jueces?… (Se miran intensamente en el silencio.)
PATRICIA.- Que ese temor nos guíe. Es el que tal vez pueda hacerlo cambiar todo mañana. Y también a nosotros (…)

Antonio Buero Vallejo, “Las trampas del azar“.