Suerte

“La suerte es extremadamente injusta y desde el tsunami lo creo aún más…La suerte y la fortuna son una putada, una verdadera putada; a mí me ha tocado el otro lado”, afirma la española, afinando un concepto que saldrá varias veces en la conversación: la presencia de la suerte. “Pero, ¿quién soy yo para que el mar me haya devuelto a todos mis hijos? Por eso me cuesta hablar de la suerte: me parece un tema desgarrador. Hay un libro de estos sobre la suerte, uno que ha escrito un tipo de ESADE afirmando que es algo que tú puedes generar y controlar, y eso me produce autentico asco. La suerte es aleatoria, yo tuve la suerte de probar la buena de la misma forma que podría haber pasado al revés”.

María Belón para EPS.

Un manual para vivir con la derrota

¿Y a su edad, todavía aprende cosas? “Uno nunca se libera de su propia estupidez”, responde con un deje de sátira. “Nuestra incompetencia siempre nos da nuevas oportunidades para humillarnos, y esa realidad nunca es mala para el intenso y doloroso proceso de autocrítica”.

Un manual para vivir con la derrota.

Ficción y realidad.

¿Ella (Blanca Sánchez) inspiró a la Candela (María Barranco) de ‘Mujeres…’, ¿no?

Sí. Yo no pude poner la verdad, que los chiíes (algo que con el tiempo casi ha resultado más acertado) habían sido terroristas etarras. Pero sí, ella se enamoró de un hombre sin saber que era un terrorista y que la estaba utilizando. Él metió a otros etarras en su casa, porque Blanca era generosísima, y allí prepararon sin ella saberlo un asalto a la cárcel de Carabanchel para liberar a otros presos. Aquello le costó a Blanca, que era inocente, nueve meses de cárcel. Cuando salió, ya nunca fue la misma. Yo iba a visitarla y volvía hundido. Pero lo increíble era su ingenuidad para el amor. Cuando se destapó lo de los etarras, lo que ella no podía entender, y lo que la destrozó, era que aquel hombre no hubiese confiado en ella, le daba igual todo lo demás. Lo que le dolía era que su amante no había tenido la confianza suficiente como para decirle en la cama la verdad. Yo no daba crédito y le decía: “Pero Blanca, mujer, que era un etarra”. Aquello cambió de manera radical su relación con los hombres y la cárcel la marcó. Recuerdo que antes de entregarse al juez me llamó por teléfono para que sacara de la casa, de mi vieja habitación, porque yo viví bastante tiempo con ella, las cajas y cajas de turrones y chocolates que los etarras habían comprado para llevarse por Navidad. Ella sólo me decía que no me preocupara por ella, pero que, por favor, sacara todo aquello de su casa. Lo absurdo, esas paradojas que me pasan en la vida, es que yo, que no sabía qué hacer con aquel arsenal de dulces navideños, se los di a mi cuñado, que era guardia civil y que se pasó las navidades papeándose los turrones y chocolates que habían comprado los etarras.

Pedro Almodóvar en “El País“.

Simbolismo.

¿Cómo explicar el simbolismo? Lo fácil sería recurrir a un especialista en la materia o tener un buen diccionario de símbolos al lado. Pero ¿y si ese simbolismo es producto de la mirada del crítico y no del autor? Eso es lo que nos dice el hijo de Buñuel en la entrevista que concedió al Semanal XL.

XL. Los críticos se devanan los sesos analizando el simbolismo de Buñuel. ¿Le daba él tantas vueltas a las cosas?
J.L.B. En absoluto, pero se moría de la risa con todo eso. A veces leía cosas de ésas y decía: «¡Interesante!, no había pensado yo en esto» [se ríe]. Un perro andaluz, por ejemplo, no quiere decir nada. He visto cientos de análisis sobre la corbata a rayas de Pierre Batcheff. Esa mañana, mi padre le pidió a mi madre que fuera a comprarle una corbata. Ella bajó, compró la primera que le gustó y la usaron [se ríe]. Y todos que si el simbolismo es la izquierda, la derecha… ¡Increíble! Tampoco le preocupó la estética, aunque se hable de la `paleta´ de Buñuel. Decía que no tenía opinión en materia de pintura.

Para el que ha sufrido el estudio de la crítica literaria, la creación de interpretaciones dispares es lo habitual en ese campo.

La entrevista completa en el Semanal XL.

Religiones

En estos días de discusiones políticas y demás patrañas, mucha gente me ha preguntado sobre la participación de la Iglesia católica en las elecciones españolas. Para muchos, la Iglesia tiene el mismo derecho a participar que los artistas, pero los artistas (si muchos lo son) son ciudadanos de un estado y no de una religión. Me parece interesante recoger unas palabras de Hirsi Ali aparecidas en la entrevista que concedió al País.

P. Usted no distingue entre un Islam moderado y contemporizador y el Islam radical.

R. Yo hago una distinción entre Islam, en cuanto a un conjunto de principios, y los musulmanes como gente. Los musulmanes son diversos. Algunos se convierten a la democracia o quieren integrarse como ciudadanos en las sociedades occidentales; algunos rechazan la democracia y otros toman este rechazo hasta el grado extremo de los ataques terroristas y las llamadas a la jihad. Pero lo que tenemos es una gran mayoría de musulmanes de quienes no sabemos lo que piensan porque no dicen nada. Es este grupo al que hay que influenciar. Pero el Islam, como el conjunto de principios, es muy consistente, muy coherente, muy simple y no es compatible con la democracia liberal. Porque los principios de la democracia liberal toman la vida humana como un fin en si mismo y el Islam dice que sólo si te sometes a los deseos de Dios, tendrás una vida satisfactoria y serás premiado. Los principios democráticos establecen que el hombre y la mujer son iguales frente a la ley, los principios islámicos dicen que la mujer está subordinada al hombre. La democracia liberal dice que los homosexuales y los heterosexuales son iguales ante la ley, el Islam establece que quien practica la homosexualidad debe morir, y así…

P. También la religión católica establece estos principios.

R. Sí, porque la cristiandad tampoco es compatible con la democracia, pero las sociedades cristianas han creado una mayoría que ha establecido la separación entre el estado y la Iglesia, y la religión ya no tiene el poder de castigar a quienes no cumplen sus principios. La Iglesia ha devenido una institución simbólica. En el Islam no tenemos esta separación. Dios es la ley. En el Islam, además, la policía no solo es la del Estado, sino que cada individuo tiene la obligación de imponer el bien y prohibir el mal. Así que, incluso si se llega a un acuerdo con un grupo de musulmanes para separar la religión del Estado, lo divino de lo profano, otro grupo de musulmanes llegará y dirá que no.

King Juan Carlos.

El número de noviembre de 2006 de la revista Time está dedicado a los principales personajes de los últimos 60 años (60 years of heroes). Uno de los héroes elegidos es el rey Juan Carlos. A pesar de los pro y contras que podrán argumentar multitud de gente sobre el papel de la monarquía, es interesante leer el articulo y hacer una comparación con nuestros grandes políticos actuales, políticos de ambos bandos que están crispando España con el único deseo de alcanzar ese poder que les queda grande.

El texto es el siguiente:

EL REY JUAN CARLOS.

A pesar de haber sido preparado para sustituir a un dictador, usó su poder para transformar España en una democracia.

Las monarquías europeas han luchado para tener relevancia en el mundo actual. Una de los monarcas que ha triunfado es el rey Juan Carlos de España, cuyo gran sentido de su destino personal y el de su nación ayudó a su país a transformarse en una democracia.

Este feliz resultado apenas se podía presagiar. Juan Carlos nació en el exilio, en 1938. Su padre delegó su educación en el el general Franco, el dictador que suplantó las funciones reales, con la esperanza de que Franco restaurase la Corona. En 1969 se nombró a Juan Carlos el futuro sucesor de Franco, a pesar de que los demócratas no depositaban grandes esperanzas en él. Se dieron cuenta de su error tan pronto como llegó al trono tras la muerte de Franco en 1975: En menos de cuatro meses, causó sensación cuando dio un discurso en catalán, lengua que Franco reprimió; a los ocho meses consiguió que fuese elegido el centrista Adolfo Suárez como presidente del Gobierno y comenzó a introducir reformas democráticas que buscaron contentar tanto a los continuistas como a los progresistas. La Constitución democrática se ratificó en 1978.

Hubo otra prueba que superar. Después de una serie de ataques sangrientos con bombas por parte del grupo separatista vasco ETA, los militares de la ultraderecha dieron un golpe de estado en 1981. Muchos de ellos creían que estaban actuando en nombre del rey. Juan Carlos ordenó a estas unidades militares que se retirasen y, sin el apoyo del rey, la intentona fracasó. Cuatro días más tarde, 3 millones de personas salieron a la calle para manifestarse a favor de la democracia. Su eslogan era ¡Viva el Rey! Este sentimiento ha perdurado, aunque más discretamente, desde entonces.

De Lorca, Sánchez Mejías y otros temas.

Hoy por la tarde estaba ojeando la biblioteca de mi casa inglesa cuando me llevé una agradable sorpresa: encontré entre tanto libro anglosajón una edición bilingüe de los poemas de Lorca. El libro en cuestión se titula Lorca. Selected Poems y la edición corre a cargo de J.L. Gili (nombre maldito para cualquiera que haya estudiado filología hispánica). Me pasé el resto de la tarde leyendo el libro y recordando cuánto odiaba yo la poesía de Lorca en COU (sin ir más lejos, un día el libro salió volando por la clase. La culpable no fui yo, pero tampoco hice nada para impedirlo) Con los años (no tantos) y depués de aficcionarme a las obras teatrales de este autor (imprescindibles Bodas de sangre, Yerma y La Casa de Bernarda Alba) empecé a ver con otros ojos y con otra mentalidad la obra poética de Federico. Tras muchas lecturas, empecé a encontrarle el sentido a las metóforas y al contenido de las poesías. Uno de mis poemas favoritos es Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Considero que es una de las mejores elegías de la literatura española (aunque no soy partidaria de hacer aquí una lista de los número uno de la literatura… eso lo dejo para Harold Bloom) Valgan como ejemplo una serie de versos escogidos por una servidora (selección personal que como suele ser habitual, en estos casos, depende del gusto del consumidor)

 

A las cinco de la tarde.

Eran las cinco en punto de la tarde.

Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.

Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.

Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde. (…)

El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde (…)

¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde! (…)

¡Que no quiero verla!
Dile a la luna que venga,
que no quiero ver la sangre de Ignacio sobre la arena. (…)

Por las gradas sube Ignacio
con toda su muerte a cuestas. (…)

No quiero sentir el chorro
cada vez con menos fuerza;
ese chorro que ilumina
los tendidos y se vuelca
sobre la pana y el cuero
de muchedumbre sedienta. (…)

Que no hay cáliz que contenga,
que no hay golondrinas que se la beban,
no hay escarcha de luz que la enfríe,
no hay canto ni diluvio de azucenas,
no hay cristal que la cubra de plata.
No.
¡Yo no quiero verla!! (…)

Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados (…)

Si queréis leerla entera: http://www.tinet.org/~picl/libros/glorca/gl002700.htm#01

Sobre Sánchez Mejías, hay que recordar que fue uno de los mejores toreros de su época. Se trata de un personaje peculiar, en el que se aúnan toros y literatura. Aunque a mí nunca me ha atraído la fiesta, sí reconozco que tiene cierta belleza la manera en como el torero se enfrenta al toro y muchos de los pases y demás jerga torera. Ignacio fue un torero peculiar ya que también fue poeta, autor teatral (con éxito), productor, presidente del Betis, actor, mecenas de la generación del 27 (fue él quien pagó el viaje de los poetas del 27 a Sevilla para celebrar, irónicamente en esa ciudad, un acto conmemorativo del poeta cordobés Góngora) Una vida interesente, un hombre renacentista pero a lo español… en fin, alguien digno de ser recordado. Si os interesa el tema, pinchad aquí http://es.wikipedia.org/wiki/Ignacio_Sánchez_Mejías.

En la revista que edita el País los domingos, la del día 1 de octubre de 2006, aparece una entrevista con Pilar López, bailaora famosa, en donde habla de la relación de Sánchez Mejías y la Argentinita y donde pone a caldo un artículo sobre la película Manolete que se estuvo grabando en España los últimos meses. Merece la pena leer este fragmento (con el que me siento muy identificada)

Estando todos esos españoles juntos en Nueva York, ¿aprendieron inglés?

Encarna y yo vivimos seis años allí, en dos apartamentos muy buenos de la Quinta Avenida, en un edificio precioso que tenía ascensores. Pero de inglés, nada. Como flamencas auténticas. Igual. Bueno, yo me aprendí media docena de cosas para manejarnos en la cafetería. Jamanegs (ham and eggs, huevos con jamón), sopa de almejas (clams soup) y la chuleta de cerdo (porkchop). Ahí yo me defendía. Pero me acuerdo de que, una vez que llegamos a Chicago a las dos de la madrugada en tren, yo llevaba mucho equipaje, muchos paquetitos, y cogimos un taxista que era un maleducado, y cada vez que el mozo desacargaba un paquetito, el taxista no paraba de rezongar, venga a largar, y yo sabía que nos estaba poniendo de chupa de dómine. El tío era un verdadero hijo de puta, pero yo no sabía como se decía eso en inglés, y pensaba: “Le voy a llamar hijo de puta y no se va a enterar”. Total, que pensando, pensando, dije: “Le voy a llamar cerdo”. Y le dije: “You are a pork chop”. Y él me dijo: “You are crazy”.

Otra sobre lo de Manolete:

“Si es que ya he hablado demasiado, ya no quiero hablar más. ¿Para qué?”, dice, “Ahora hay una ignorancia terrible; a veces me dan ganas de salir a la calle con una metralleta… El otro día vi en un suplemento que en Hollywood han hecho una película sobre Manolete. ¡Pues muy bien! Allí estaba el actor y, efectivamente, se parece bastante a Manolete. Pero muchas fotos y fechas históricas estaban mal. Había una foto de Ignacio Sánchez Mejías, esa famosísima en la que está (¡guapííísimo!) con una mano en la cabeza y otra acariciando la frente del cadáver de Joselito. Y en el pie de foto ponía: ‘Manolete yacente’. ¡Qué ignorancia! ¡Era Joselito, ¡hombre de Dios! ¡José Gómez Ortega, El Gallo!”

La entrevista completa en: http://www.elpais.es/articulo/elpepspor/20061001elpepspor_1/Tes/memoria/baile

Este fin de semana tengo programado una serie de lecturas sobre este poema en la Bristih Library. También investigaré un poco más sobre Sánchez Mejías y, si encuentro algo digno de ser comentado, esta entrada tendrá una continuación.

P.S. La primera foto es una caricatura de la famosa foto de la generación del 27 y su reunión en Sevilla para la celebración del tricentenario de Góngora. En la segunda aparece Sánchez Mejías velando a su cuñado Joselito.