Shame

Sissy Sullivan: I’m trying, I’m trying to help you.

Brandon Sullivan: How are you helping me, huh? How are you helping me? How are you helping me? Huh? Look at me. You come in here and you’re a weight on me. Do you understand me? You’re a burden. You’re just dragging me down. How are you helping me? You can’t even clean up after yourself. Stop playing the victim.

Sissy Sullivan: I’m not playing the victim. If I left, I would never hear from you again. Don’t you think that’s sad? Don’t you think that’s sad? You’re my brother.

The Descendants

My friends on the mainland think just because I live in Hawaii, I live in paradise, like a permanent vacation. We’re all just out here, sipping Mai Tais, shaking our hips, catching waves. Are they insane? Do they think we are immune to life? How can they possibly think our families are less screwed up, our cancers less fatal, our heartache less painful?

Muerte y propiedad

– El miedo a la muerte es algo más complicado…Yo me pregunto- duda Ferreri mientras mastica su merluza-, me pregunto qué se sentía cuando a la muerte no la llamaban muerte. O qué siente un perro al morir. Supongo que dice ¿qué me pasa? Nosotros no: nosotros al enfrentarnos a la muerte decimos, ¡ay!, me dejo aquí mis hijos, mi coche, mi casa, qué dolor…Me dejo todas las cosas que están ordenadas formando mi vida. El miedo a la muerte no es por lo que esperas, es por lo que dejas. Es una cuestión de propiedad.

– Cuando yo era pequeña- dice la rubia- tenía precisamente miedo a perder mis muñecas.

Ferreri pelea calladamente con una espina de pescado, mira a la chica imperturbable y frío, y continúa:

– No es una cuestión de muñecas. Es miedo a dejar todo. Sería muy bello que el miedo a la muerte sólo fuera a los desconocido. Pero eso no es lo doloroso.

– El miedo a dejar esto va íntimamente unido con el deseo de inmortalidad. ¿No se ha sentido usted tentado alguna vez de “dejar una obra maestra para la posteridad?

– Si tienes sentido de la ironía no puedes caer en esa trampa, no puedes creer en esa inmortalidad ni en las obras maestras. Y, además, ¡qué caramba me pueden importar a mí mis películas después de mi muerte! Mi miedo es físico, personal, me asusto yo.

Entrevista a Marco Ferreri en Entrevistas, de Rosa Montero.