Ruta Europea de Cementerios.

El 19 de abril se tenía previsto presentar ante el Consejo de Orientación Europeo la Ruta de Cementerios Europea. Debido al volcán islandés, la cita se ha aplazado hasta el 3 de mayo.

Desde aquí quiero mandar todo mi apoyo a los organizadores (A.S.C.E.) de este proyecto.

Considero que los cementerios esconden magníficas obras de escultura, todo un mundo de simbología, poesía, botánica e historias fascinantes. Si la gente hace cola para ver las pirámides de Egipto, ¿por qué se asustan ante una tumba entonces?

Aunque mi experiencia se reduce más a la ciudad de Londres, ésto ha sido más que suficiente para constatar la importancia de dicha ruta. Gracias a la labor desinteresada de cientos de londinenses, hoy en día podemos disfrutar de los cementerios victorianos conocidos como «The Seven Magnificent», o incluso encontrarnos con necrópolis sefardíes (parte importante de nuestro pasado y herencia cultural).

Podéis encontrar más información en este grupo de facebook o visitar el fantástico blog de los encantadores Tony y Esther pinchando aquí.

Cementerios de Londres X: West Norwood Cemetery II. El cementerio griego.

Simplemente impresionante y eso que yo iba con ciertos reparos. Es increíble la concentración de tantos monumentos y tumbas bellos en tan poco espacio.

Norwood tiene una gran relación con la problación griega de Londres aunque el desplazamiento de esta comunidad hacia el norte ha significado que las tumbas más recientes se encuentren en el Hellenic Enclosure del cementerio Hendon. Sin embargo, el área del West Norwood reservada a la comunidad helénica es nada menos que espectacular, con algunos de los más bellos monumentos neoclásicos (que datan de 1842), situados en una parte aislada al noreste . La familia de mercaderes Ralli contruyó una capilla de estilo griego en 1872 y creó un mausoleo aparentemente grande en honor de John Ralli y uno de estilo renacentista para Eustratio Ralli en la misma época.

Darren Beach, London’s Cemeteries.

Más información sobre esta parte del cementerio aquí (en inglés).


Las fotos aquí.

Cementerios de Londres X: West Norwood Cemetery I.

Por fin el último de los «siete magníficos«: el cementerio de West Norwood. Y la verdad es que mereció la pena dejar este cementerio para la última visita. Es impresionante, bello, elegante pero salvaje a la vez, bien organizado para la visita, absolutamente victoriano, encantador… vamos, un cementerio difícil de olvidar. No tiene tantas tumbas impactantes como las de Kensal Green o Highgate pero las que hay también son muy bellas, dispuestas como en un museo. A diferencia de otros cementerios, en este perderse por sus calles y meterse entre las tumbas te lleva a descubrir auténticas joyitas del arte funerario. Creo que es uno de los cementerios del que he tomado más fotografías. Tantas que tengo que volver porque se me quedó sin batería la cámara.

Como siempre, repasemos un poco la historia de West Norwood.

Al igual que sus contemporáneos Kensal Green y Highgate al norte del río, es uno de los «Siete Magníficos», cementerios creados a raíz de la sobrecarga de los cementerios de la ciudad. En conformidad con las aspiraciones de la época, los financieros victorianos del cementerio eligieron un sitio elevado, con la topografía adecuada, que hiciera sentir al público que ese era un lugar en el que uno podía sentirse orgulloso de pasar la eternidad. El 12 de diciembre de 1837 se celebró el primer entierro en este lugar conocido por entonces como South Metropolitan Cemetery.

En 1960 el cementerio se encontraba abandonado y lleno de maleza, razón por la cual el ayuntamiento de Lamberth lo compró. El programa de limpieza del césped llevó a sacar 10.000 monumentos que ahora se encuentran en proceso de restauración y reparación, proceso no exento de problemas. Lon intentos de venta de parte de su tierra se vieron paralizados por el juzgado de la iglesia de Southwark en un juicio en 1994, ya que West Norwood era en su origen un cementerio privado y no municipal. «The Friends of Norwood Cemetery» nos cuentan en su boletín informativo como en septiembre de 2004 la cripta y la lápida del notable escritor y cuentacuentos Douglas William Jerrold (1803-1857) se restauraron.

La primavera y el verano traen consigo una amplia variedad de flora, fauna al paisaje de West Norwood (…)

Al cementerio no le falta interés para el visitante ocasional, con unos 64 monumentos de segunda categoría, algunos de ellos con conexiones históricas fascinantes.

(…)

Otra nación con gran presencia aquí es la alemana, debido principalmente a la iglesia teutona que una vez existió cerca de Forest Hill. Los periodistas y los reporteros tienen una gran deuda con el exquisito barón Julius de Reuter, fundador de la agencia de noticias Reuters, que se traduce aquí en un obelisco de granito rosa. Israel Beer Josapaht de nacimiento, llegó a Inglaterra con 29 años y progresó usando palomas mensajeras para desarrollar un canal de telegrafía a través del Canal de la Mancha en los años sesenta del siglo XIX.

La influencia de algunos de los residentes de Norwood todavía perdura en la vida cotidiana de los londinenses. Un mausoleo de terracota decorada, de cerámica gres de Doulton, acoge a Sir Henry Tate, el tratante de azúcar de Lancaster que en 1897 abrió una galería donde antes estuvo la vieja prisión de Millbank y que ahora se conoce como Tate Britain. Su legado perdura en nuestra vida cotidiana y no sólo a través de la red nacional de galerías Tate sino también en el azúcar Tate and Lyle.

Sir Henry Doulton es otro residente con un mausoleo bien preservado, de cerámica de gres marrón (…)

La inscripción en la lápida cubierta de hierba de James Busby nos cuenta su historia sucintamente. Se cree que fue el primer británico en asentarse en Nueva Zelanda. «Redactó el borrador del Tratado de Waitangi. Introdujo el vino en Australia» (…)

Una tumba sencilla nos acerca a la santa patrona de los cocineros famosos. Isabella Beeton, universalmente conocida como Mrs Beeton, cuyo libro Household Management es el sustento de otros como el de Delia y Nigella. Sus contribuciones mensuales a The Englishwoman’s Domestic Magazine se recopilaron en un libro, usando un formato de receta que es esencialemente el mismo que se usa hoy en día, con ilustraciones e instrucciones simples. Murió tras dar a luz, con 29 años, muy joven para alguien que se asocia con un tema tan de matrona. Empezó a ser realmente conocida cuando su desconsolado marido (enterrado a su lado) Samuel Beeton publicó sus escritos.

La historia de Charles Bravo es una de las más misteriosas de los residentes de West Norwood. Era un abogado cuya muerte con agonía por un envenenamiento en el hotel Bedford, en Balham, se convirtió en el «Misterio Balham» en el libro Classic Crime de William Roughead. Se dice que fue la bella mujer de Bravo la que lo envenenó. Otros piensan que se envenenó a sí mismo mientras buscaba una manera de liquidar a su esposa. El caso sigue sin resolverse y continúa siendo objeto de especulaciones (hay un documental de la BBC del 2004 sobre el asunto).

El estibador pero a la vez boxeador Thomas King nació en Stepney. Mientras trabajaba, la rapidez con la que se deshizo del conocido matón de los astilleros «Brighton Bill» hizo que los promotores de boxeo se fijasen en él y lo apodasen «The Young Sailor». Su pelea más famosa es la que ganó en 24 asaltos contra el americano John Heenan (de más peso) en 1863.

Por último, no hay que perderse a un hombre que es el responsable indirecto de llenar los cementerios de todo el mundo: Sir Hiram Maxim, el inventor de la ametralladora automática y portátil en 1884. También experimentó con el vuelo propulsado sin ningún éxito, aunque su «Máquina volante cautiva» atrajo a las masas en las ferias británicas.

Darren Beach, London’s Cemeteries.


Más fotos aquí.

Y por cierto… podéis ver una de mis fotos en esta guía de Londres.

Cementerios de Londres IX: Nunhead Cemetery.

Este es el sexto cementerio que visito de los siete fabulosos cementerios victorianos de Londres, también conocidos como The Magnificient Seven Cemeteries.

Nunhead se encuentra situado en el sudeste de la ciudad y la verdad es que es otro cementerio digno de visitar. Todavía están trabajando para mejorar y restaurar ciertas tumbas. Merece especial atención la restauración de la capilla anglicana de estilo gótico.

Como en los camposantos anteriores, encontramos todos los referentes al arte funerario de la época: obeliscos, columnas partidas, ángeles, puertas, cadenas y anclas, pirámides, cruces celtas y un largo etcétera.

Nunhead es también un parque y de hecho, al caminar por sus calles, encuentras a multitud de vecinos de la zona o bien practicando deporte o bien paseando.

Vamos a conocer un poco más sobre este cementerio.

El cementerio de Nunhead no es el primer cementerio victoriano que se te viene a la mente pero los habitantes del sur de Londres le tienen tanto aprecio como los del norte a Highgate, e incluso se podría decir que es el más atractivo de todos. Es, después del de Kensal Green, el segundo en tamaño y se puede disfrutar de su tranquilidad a lo largo de 52 acres de esta jungla elegante. Una gran parte de su vegetación permanece llena de maleza y parece espeluznante pero este es quizá uno de sus atractivos.

Sus impresionantes puertas de entrada y su avenida bastante formal dan una majestuosa bienvenida aunque (…) La capilla octogonal anglicana está en lo alto de la colina y su diseño se debe a Thomas Little. Es de estilo gótico y da a un bosque sin sombra bastante grande. La arquitectura de Nunhead se ha beneficiado mucho del programa de restauración iniciado en 1982 cuando «The Friends of Nunhead Cemetery» se fundó.

Se ha necesitado restaurar más en esta zona que en ninguno de los otros siete cementerios. En gran decadencia en su mantenimiento desde la guerra, alcanzó su punto más bajo cuando casi se cierra en los años sesenta tras la opisición a contruir casas en una parte del cementerio. Se salvó cuando el ayuntamiento local compró el cementerio en 1975 y comenzó la recontrucción de lo que se había convertido en una pérdida de dinero difícil de controlar, lleno de edificios y edificios quemados o destrozados.

El cementerio se reabrió en mayo de 2001 después de un enorme proyecto de restauración financiado por el ayuntamiento de Southwark y Heritage Lottery Found. Se restauraron incuenta monumentos alrededor de la capilla anglicana. El resultado no ha agradado a todo el mundo. Algunos puristas han criticado la reconversión de esta parte de una salvaje necrópolis victoriana en un mero parque glorioso (…)

Nunhead no es el primer lugar al que irías si eres un buscador de personajes famosos pero hay cientos de lápidas que esconden historias fascinantes y personajes increíbles. Hay un explorador de África escocés, otro que luchó en la guerra civil americana, un marqués francés hugonote y un elegante oficial de la caballería que sobrevivió a la Carga de la caballería ligera.
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Busca la lápida con dos máscaras teatrales en memoria del actor Calvin Simpson y el monumento conmemorativo (sólo queda una placa recordatoria) de la Tragedia de Leysdown el 4 de agosto de 1912, en la que nueve scouts murieron ahogados en las costas de Leysdown. Más tarde se descubrió que una de las víctimas, Percy Baden Powell Huxford, tenía parentesco con Lord Baden Powell, el fundador del movimiento Scout.

También merece la pena buscar el obelisco dedicado a los nacionalistas escoceses del siglo XIX cuyas ideas radicales de cambio pidiendo reformas al Parlamento les costó ser desterrados a Australia en 1793 (se los conoce como los Mártires escoceses).

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Traducción muy libre de la entrada dedicada a Nunhead en London’s Cemeteries, de Darren Beach.


Más fotos aquí.

Cementerios de Londres VIII: cementerios sefardíes.

Estos cementerios sefardíes se encuentran muy cerca del Cementerio de Tower Hamlets. En esa zona hay varios camposantos judíos pero no todos están abiertos al público: de hecho ninguno está abierto pero en dos de ellos se pueden sacar fotos desde fuera del recinto (y en el cementerio «novo» es posible saltar su pequeña verja sin problemas).

Cementerios judíos en «East End».

La historia de los judíos en Inglaterra está intrínsicamente unida a los de que vivían en el East End, ya que es allí donde, en unas pocas calles, se pueden encontrar los cementerios judíos más antiguos de Londres.

Después de casi un siglo de tolerancia gracias a su valor como mercaderes, los judíos fueron expulsados de Inglaterra en marzo de 1290, después de empobrecerse debido a la carga fiscal que les exigía el impaciente rey Eduardo I.

No pudieron volver hasta marzo de 1656, cuando Inglaterra se encontraba en su corto período republicano. Al no tolerar España más a los judíos, Oliver Cromwell concedió a los judíos sefardíes (marranos) libertad de culto y derecho a tener su propio cementerio.

En 1657 se abrió el «Velho» en Mile End Road, y cuarenta años después se abrió otro en Alderney Road para los judíos asquenazíes. Estos dos necrópolis son, sin ninguna duda, los ejemplos más antiguos de los genuinos cementerios londinenses y merecen especial atención solamente por esta razón.

La mayoría de los cementerios judíos del East End se pueden encontrar en Mile End Road y alrededores, aunque muchos de ellos no tienen un horario de apertura convencional. Es mucho mejor contactar con los responsables y pedir cita para una visita, o echarles un ojo desde cualquier resquicio que podamos encontrar(…)

El «Velho» es el cementerio judío más antiguo de Inglaterra y fue el primero que se abrió después de que Oliver Cromwell aceptara con éxito la petición de la comunidad sefardí para que se les permitiera la entrada al país (…) Las lápidas horizontales son típicas de los cementerios españoles y portugueses, símbolo de la igualdad -ricos y pobres, clase alta o baja-. Y aquí podemos encontrar efectivamente gente importante.

La persona a la que generalmente se considera fundadora de la comunidad sefardí en Londres es Antonio (también llamado Abraham) Carvajal (1590-1659) y su tumba está en este cementerio. También el médico del rey Juan IV de Portugal, el doctor Fernando Mendes, así como el sabio y rabí David Nieto (1654-1728) (…)

El «Novo» todavía existe a pesar de haber sufrido muchos daños. Su muro original, de 1725, todavía se mantiene a los largo de Mile End Road. En 1940 muchas de sus tumbas fueron destruídas por la Luftware, hecho por el cual se erigió un monumento conmemorativo. En 1974, se vendió el terreno a la Universidad Queen Mary, con lo que sólo queda una parte del cementerio, que contiene 2000 tumbas.

Darren Beach, London’s cemeteries.

Más información aquí, con fotos «robadas» del cementerio «velho». Otro página de gran valor es londonnecropolis.

Cementerios de Londres VII: Abney Park Cemetery.

Este cementerio se encuentra situado en Stoke Newington High Street y forma parte de los Siete Cementerios. Como en otros camposantos, es también un parque y cuenta con todas las características típicas de la arquitectura funeraria victoriana: presencia de elementos egipcios, góticos, anclas, urnas, cruces de todo tipo, esculturas de ángeles, de animales, etc.

Abney Park Cemetery. La residencia de Sir Thomas Abney, un destacado «inconformista» de la época y Lord Mayor de Londres de 1700 a 1701, se encontraba situada allí. Durante 30 años Isaac Watts, compositor de himnos, vivió en esa casa. Podemos encontrar un monumento dedicado a Watts, obra de E.H. Bayly, en el lugar donde se encontraba dicha vivienda. Watts está enterrado en Bunhill Fields. El cementerio, de 30 acres, fue inaugurado por el Lord Mayor en 1840, siendo su propietaria la Compañía de Abney Park Cemetery. Dicha compañía se negó a consagrar la tierra, con lo que el 30 por ciento de sus enterramientos corresponde a «heterodoxos», pasando así a ser el heredero de Bunhill Park. William Hosking diseñó la entrada y las puertas de estilo egipcio y la capilla de estilo gótico. El cementerio cuenta con gran variedad de árboles y arbustos (…) Están enterrados ahí William Hone, librero y escritor (1842); James Braidwood, jefe de la Brigada de incendios de Londres (1912) y William Booth, fundador del Ejército de Salvación (1912). El ayuntamiento de Hackney compró el cementerio en 1978, ya que éste se encontraba muy desatendido y deteriorado a causa de los vándalos.

The London Encyclopaedia.

Cementerios de Londres VI: Tower Hamlets Cemetery.

Este cementerio, como no parte de los Siete Magníficos, se encuentra situado cerca de la estación de Mile End. La verdad es que no es una de las mejores zonas de Londres (suena a prejuicio, lo sé) y el paseo por el cementerio no me ofreció tanta seguridad como en los otros (posiblemente porque está un poco apartado de la carretera principal y no había mucha gente a esa hora). Este cementerio es un ejemplo de contrastes: fue levantado por prohombres de la época victoriana pero es uno de los cementerios donde se han enterrado más personas de la clase trabajadora. La zona, una de las más deprimidas de Londres, está sólo a un paso de la zona financiera. De hecho, puedes ver a lo lejos el St. Mary Axe y otros rascacielos, pero si te giras te topas con bloques de edificios de protección oficial. Pero Londres es así, en 3 calles pasas de Holland Park a Shepherd’s Bush (como diría Edina)

Tower Hamlets es una reserva natural (en todos los cementerios siempre hay un listado de la flora y fauna del recinto) y eso supone que la hierba está muy crecida y descuidada para así respetar el ecosistema. Es un parque-cementerio y tiene la ventaja de que ofrece otro contraste: pasas de una zona concurrida y ruidosa a un lugar silencioso y tranquilo.

En su recinto, acoge un buen número de tumbas y monumentos funerarios magníficos con la consabida simbología victoriana.

El cementerio sufrió bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial y eso se hace notar. Gran parte de las lápidas yacen rotas en el suelo. Otras forman parte del patrimonio nacional inglés.

Véamos una vez más la London Encyclopaedia.

Tower Hamlets Cemetery. Southern Grove, E3. La City of London and Tower Hamlets Cemetery Company, se fundó en 1841, convirtiéndose en el cementerio más al este de los primeros cementerios comerciales. El arzobispo de Londres consagró sus terrenos en septiembre de ese año y el primer enterramiento tuvo lugar ese mismo día. El cementerio se llenó de maleza y vegetación enseguida, convirtiéndose de este modo en un denso enclave verde en el East End. Muchas de sus grandes tumbas se juntaron en un espacio físico reducido, lo que le daba, en palabras de J.S. Curl, «un aire de fraternidad Cockney incluso en la muerte». Muchas de sus tumbas pertenecen a habitantes de los ayuntamientos vecinos así como a los extranjeros que tuvieron su primer hogar en el East End. En 1887 Tower Hamlets acogió el funeral de Alfred Linnell, joven atropellado y faltalmente herido por la policía montada en Northumberland Avenue. Su entierro se convirtió en una manifestación en protesta contra las condiciones de vida miserables de la clase trabajadora. El cortejo fúnebre fue por el West End, por Fleet Street y Cheapside y, cuando alcanzó Aldgate, era lo suficientemente grande para tardar una hora en recorrerlo. William Morris caminó detrás del féretro y tuvo unas palabras junto a la tumba. La capilla del cementerio y la portería sufrieron importantes daños durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que fueron demolidas un poco más tarde. Desde 1966 (fecha en la que se dejaron de inhumar cadáveres) Tower Hamlets está en manos del Greater London Council.

Más fotografías en mi galería, y más información en la Guía de cementerios de Londres así como en esta página.

Cementerios de Londres V: Brompton Cemetery.

El Cementerio de Brompton forma parte de los famosos Siete Cementerios de Londres de los que ya hemos hablado con anterioridad. Se encuentra justo al lado de la estación de metro de West Brompton y actualmente está en manos de los Royal Parks. De hecho, es un precioso parque en el que la gente pasea sola o acompañada de sus perros, hace footing, ciclismo, etc. A pesar de no ser un cementerio con el encanto de Highgate o Kensal Green, acoge una gran cantidad de singulares y maravillosos monumentos funerarios. Es de estilo victoriano y eso supone que te vas a encontrar con la simbología funeraria habitual en estos casos: urnas, ángeles, obeliscos, panteones, elementos góticos, etc. En la tienda que se encuentra en la salida sur puedes comprar varios libritos informativos: uno sobre el cementerio y otro sobre la simbología victoriana. En este camposanto puedes apreciar los diferentes tipos de cruces religiosas: desde la ortodoxa hasta la céltica.

En la London Encyclopaedia leemos lo siguiente.

Brompton Cemetery. Old Brompton Road. Sw10. La West of London and Westminster Cemetery Company compró 40 acres de tierra a Lord Kensington en 1837 aunque el cementerio no se consagró hasta 1840. Benjamin Baud ganó el concurso de proyectos para los muros, capillas, catacumbas y edificios. Presentó un diseño formal consistente en una amplia avenida que comunicaba la entrada con una gran capilla octogonal con cúpula. Desde esta iglesia anglicana, dos líneas de catacumbas se unen para formar un «gran círculo» a cada lado, en los que se planeaba construir más capillas, una católica-romana y otra para «disidentes». Pero la compañía enseguida tuvo problemas económicos y, a pesar de contruirse una capilla central octogonal , las otras dos nunca se levantaron. Ni siquiera se completaron las catacumbas totalmente aunque sí forman un «círculo» y se extendien un poco más hacia el otro lado. Se erigieron más catacumbas en el muro oeste. Baud tuvo dificultades para que le pagasen y se hizo evidente que la compañía no podía continuar por más tiempo. Después de muchas negociaciones, el cementerio pasó a manos de la General Board of Health, y así se convirtió en el primer cementerio en manos estatales. Rapidamente se ocupó todo su espacio- el «Gran Círculo» quedó pronto desbordado con numerosas tumbas y monumentos funerarios-. Ahora el cementerio está dirigido por el Department of Environment que en 1980 pidió un permiso para convetir el cementerio en un espacio público y «por esa razón necesitamos remover ciertas tumbas». Personas enterradas aquí: Dr. Benjamin Golding, fundador del Hospital de Charing Cross (1863),; Francis Fowke, arquitecto del Albert Hall (1865); George Borrow (1881); Sir Henry Cole, organizador de la «Gran Exhibición» y el Museo Albert and Victoria (1882) y Emmeline Pankhurst, sufragista (1928).

Podéis encontrar más información en la Guía de Cementerios de Londres o en esta interesante página.

Cementerios de Londres IV: Cementerio judío de Golders Green.

En la misma calle en la que se encuentra el Crematorio de Golders Green (justo enfrente de él), se puede visitar un cementerio judío. Hay que señalar que Golders Green posee una de las comunidades judías más importantes de Londres.

Este cementerio, de estilo victoriano, tiene entre sus enterrados algún que otro famoso como Jacqueline du Pré, la gran violonchelista trágicamente muerta a los 42 años por una esclerosis múltiple; Jack Rosenthal y el locutor (superviviente de Auschwitz) Rabbi Hugo Gryn.

En esta página podéis encontrar más información sobre personajes judíos enterrados en Golders Green.

Aunque es un camposanto muy elegante y con gran número de momumentos funerarios bellos, está siendo difícil encontrar bibliografía específica sobre el mismo. De todos modos, todavía sigo buscando libros sobre él (si es que el trabajo no lo impide). Parece ser que éste es el único cementerio sefardí que se encuentra abierto en Londres.

Cementerios de Londres III: Crematorio de Golders Green.

Volvemos a tomar como referencia la London Encyclopaedia.

Golders Green Crematorium. Hoop Lane, Nw11. A finales del siglo XIX, el número de cremaciones se incrementó de tal manera que se creó la Sociedad de Cremación de Londres para planear y construir una crematorio al que se pudiese acceder con facilidad desde el centro de Londres. Henry Thompson, presidente de la Sociedad de Cremación de Inglaterra, fue el encargado de inaugurar el crematorio de Golders Green en 1902. Desde entonces, cerca de un cuarto de millón de cremaciones han tenido lugar en sus instalaciones. Sir Ernest George se encargó de diseñar el grupo de edificaciones románicas, en las que se incluyen tres capillas para servicios de cremación, un claustro y una capilla conmemorativa además de los jardines del cementerio, de unos 12 acres. Entre los cremados en este cementerio, destacan: Sir Henry Irving (1905), W.S. Gilbert (1911), Anna Pavlova (1931), Rudyard Kipling (1936), Sigmund Freud (1939), Neville Chamberlain (1940), Stanley Baldwin (1947), Tommy Handley (1949), George Bernard Shaw (1950), Kathleen Ferrier (1953), Sir Alexander Fleming (1955), Ralph Vaughan Williams (1958) y T.S. Eliot (1965).

En la guía de Cementerios de Londres podemos leer lo siguiente.

El primer crematorio de Londres se construyó en 1902 cuando se pudo ver con claridad que el crematorio creado en el vasto cementerio de Brookwood no podría hacer frente a la creciente demanda de cremaciones entre los londinenses.

La cremación empezó a ser legal en 1884 y Golders Green se ganó rápidamente un nombre por ser el lugar que los artistas y otra gente del medio elegían para su último descanso, hecho respaldado por la larga lista de celebridades que están enterradas o que esparcieron sus cenizas aquí.

Casi 300.000 cremaciones se han tenido lugar en NW11, muchas más que en otros crematorios de Gran Bretaña. En 1930, se habían llevado a cabo allí una cuarta parte de las cremaciones del Reino Unido, aunque el número fue descendiendo regularmente y hoy en día se creman unas 3.500 personas al año en este crematorio. Sus 12 acres ofrecen unos jardines maravillosos, amplios nichos para las cenizas así como impresionantes fuentes.

Famosos:

Bram Stoker, Enid Blyton, Isaac Pitman, Peter Sellers (que, un día antes de su fallecimiento repentino debido a un ataque al corazón, había visitado este crematorio), Joe Orton, Marc Bolan, Keith Moon, Shiva Naipaul.