Sobre la Nación (y la Revolución Francesa)

One of the main changes was that people began to think of themselves as belonging to nations, which hadn’t always been the case. There’s the peculiar view that England is a piece of land with static values that have existed since the beginning of time. Certain members of the Conservative Party must think that when druids dragged the stones to Stonehenge, they were met by a chief who said, ‘Thank you, good man, now here’s a pound. Not a franc, or a euro, but a pound, because Stonehenge is English, part of Europe but not run by Europe.’

Similarly, the country we know as France would not have been thought of as a single country until the seventeenth century. Then the growth of towns, trade and commerce, combined with a series of wars between competing fiefdoms, led aristocracy to favour a monarchy that ruled thoughout the area we call France. A centralized state could provide a single army, and protect the ruling powers against their European rivals. But this state would adhere as closely as ever to feudal methods and ideology, incorporating the idea of the divine right of kings, and adding specialities such as the law-making bed and the lettres de cachet.

Mark Steel, Vive la Revolution.


-Están como cabras- piensa el perrito de Goya.

Venus y Marte.

Este cuadro, obra de Sandro Botticelli, fue pintado hacia 1480-90. Se encuentra alojado en la National Gallery de Londres y es una de las obras mayores del Renacimiento italiano.

“Este cuado es una de las pocas obras profanas a las que Botticelli debe hoy su fama. La forma y el tema hacen pensar que era un panel para un banco o arcón que formaba parte de la decoración de una estancia en una casa florentina con motivo de una boda. Venus, diosa del Amor y la Belleza, vigila mientras su amante, Marte, dios de la Guerra, duerme; ni la concha que soplan en su oreja los traviesos satirillos-mitad niños y mitad cabras- ni las avispas que zumban alrededor, consiguen despertarle. (Estas avispas, vespe en italiano, pueden ser parte de un juego de palabras alusivo a la familia Vespucci, para la que se sabe que trabajó Botticelli). La pintura hace referencia a un antiguo mito, y quizá incluso a pasajes concretos de la literatura clásica, pero el tratamiento de Botticelli debe muy poco al arte antiguo: la armadura, el vestido, las joyas y los peinados, incluso las proporciones de los personajes, se ajustan a la moda contemporánea. También es contemporánea, y motivo de broma en las celebraciones de boda, la idea de que hacer el amor agota al hombre y da fuerzas a la mujer; aunque el mensaje más serio-el amor triunfa sobre todo; haz el amor, no la guerra- es intemporal.

El extraordinario efecto transparente del vestido de Venus se logra gracias a un sombreado tenue, característico de la pintura al temple, aplicado sobre otro sombreado aún más ligero, que sirve para modelar la carne. Una línea negra, firme y sinuosa, define los contornos incluso en las zonas de sombra, y el que Botticelli en esas fechas siga esta manera florentina ya anticuada, parece responder a un deseo consciente de subordinar la realidad al efecto decorativo.”

Erika Langmuir, Guía National Gallery

Uno de los temas recurrentes el el Renacimiento es el de la mitología, y eso no sólo en la pintura sino también en el resto de las artes. Pero el poder de la mitología clásica como imagen artística no se ciñe sólo a este período. Sirva de ejemplo este poema:

A Venus gigantesca.

Cuando cae la mujer que me quiere,
sin sangre ni aliento, tras lúbrico espasmo,
y en mis brazos parece que muere,
sumiéndose estática en hondo marasmo,

me acomete con furia el deseo,
tu imagen evoco, ¡beldad arrogante!,
y apretando los párpados veo
desnudo tu cuerpo, ¡tu cuerpo gigante!

Necesito trepar a tus blancas
caderas, forjadas con bronce y con nervio,
adherirme a tus sólidas ancas,
cual pégase el muérdago al roble soberbio,
enroscasrme a tu cuello triunfante,
hundir la cabeza en el mar de tu pelo,
anegarla en tu aroma embriagante,
soltarte asfixiado, golpearme en el suelo,

y si, diosa, en crueldad infinita
sonriendo te alejas y no me levantas,
…¡perecer como hierba marchita
que al sol ve patir a quemar otras plantas!

Ramiro de Maeztu. Obra literaria olvidada.

Volviendo al cuadro.

Lo mejor: el tema del cuadro, la disposición triangular de los personajes, los colores, las telas, etc.

Lo peor: los satirillos, personajes odiados por mí.

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