Cementerios de Londres VIII: cementerios sefardíes.

Estos cementerios sefardíes se encuentran muy cerca del Cementerio de Tower Hamlets. En esa zona hay varios camposantos judíos pero no todos están abiertos al público: de hecho ninguno está abierto pero en dos de ellos se pueden sacar fotos desde fuera del recinto (y en el cementerio «novo» es posible saltar su pequeña verja sin problemas).

Cementerios judíos en «East End».

La historia de los judíos en Inglaterra está intrínsicamente unida a los de que vivían en el East End, ya que es allí donde, en unas pocas calles, se pueden encontrar los cementerios judíos más antiguos de Londres.

Después de casi un siglo de tolerancia gracias a su valor como mercaderes, los judíos fueron expulsados de Inglaterra en marzo de 1290, después de empobrecerse debido a la carga fiscal que les exigía el impaciente rey Eduardo I.

No pudieron volver hasta marzo de 1656, cuando Inglaterra se encontraba en su corto período republicano. Al no tolerar España más a los judíos, Oliver Cromwell concedió a los judíos sefardíes (marranos) libertad de culto y derecho a tener su propio cementerio.

En 1657 se abrió el «Velho» en Mile End Road, y cuarenta años después se abrió otro en Alderney Road para los judíos asquenazíes. Estos dos necrópolis son, sin ninguna duda, los ejemplos más antiguos de los genuinos cementerios londinenses y merecen especial atención solamente por esta razón.

La mayoría de los cementerios judíos del East End se pueden encontrar en Mile End Road y alrededores, aunque muchos de ellos no tienen un horario de apertura convencional. Es mucho mejor contactar con los responsables y pedir cita para una visita, o echarles un ojo desde cualquier resquicio que podamos encontrar(…)

El «Velho» es el cementerio judío más antiguo de Inglaterra y fue el primero que se abrió después de que Oliver Cromwell aceptara con éxito la petición de la comunidad sefardí para que se les permitiera la entrada al país (…) Las lápidas horizontales son típicas de los cementerios españoles y portugueses, símbolo de la igualdad -ricos y pobres, clase alta o baja-. Y aquí podemos encontrar efectivamente gente importante.

La persona a la que generalmente se considera fundadora de la comunidad sefardí en Londres es Antonio (también llamado Abraham) Carvajal (1590-1659) y su tumba está en este cementerio. También el médico del rey Juan IV de Portugal, el doctor Fernando Mendes, así como el sabio y rabí David Nieto (1654-1728) (…)

El «Novo» todavía existe a pesar de haber sufrido muchos daños. Su muro original, de 1725, todavía se mantiene a los largo de Mile End Road. En 1940 muchas de sus tumbas fueron destruídas por la Luftware, hecho por el cual se erigió un monumento conmemorativo. En 1974, se vendió el terreno a la Universidad Queen Mary, con lo que sólo queda una parte del cementerio, que contiene 2000 tumbas.

Darren Beach, London’s cemeteries.

Más información aquí, con fotos «robadas» del cementerio «velho». Otro página de gran valor es londonnecropolis.

Domingo, día de misa.

Pero si no comulgas con lo que te ofrecen en la Iglesia, siempre te puedes quedar en casa y disfrutar de la maravillosa música sacra de Thomas Tallis y su espectacular Spem in alium.

Spem in alium numquam habui praeter in te
Deus Israel
qui irasceris
et propitius eris
et omnia peccata hominum in
tribulatione dimittis
Domine Deus
Creator coeli et terrae
respice humilitatem nostram

¡Qué bóveda más bonita la del vídeo!

Cementerios de Londres VII: Abney Park Cemetery.

Este cementerio se encuentra situado en Stoke Newington High Street y forma parte de los Siete Cementerios. Como en otros camposantos, es también un parque y cuenta con todas las características típicas de la arquitectura funeraria victoriana: presencia de elementos egipcios, góticos, anclas, urnas, cruces de todo tipo, esculturas de ángeles, de animales, etc.

Abney Park Cemetery. La residencia de Sir Thomas Abney, un destacado «inconformista» de la época y Lord Mayor de Londres de 1700 a 1701, se encontraba situada allí. Durante 30 años Isaac Watts, compositor de himnos, vivió en esa casa. Podemos encontrar un monumento dedicado a Watts, obra de E.H. Bayly, en el lugar donde se encontraba dicha vivienda. Watts está enterrado en Bunhill Fields. El cementerio, de 30 acres, fue inaugurado por el Lord Mayor en 1840, siendo su propietaria la Compañía de Abney Park Cemetery. Dicha compañía se negó a consagrar la tierra, con lo que el 30 por ciento de sus enterramientos corresponde a «heterodoxos», pasando así a ser el heredero de Bunhill Park. William Hosking diseñó la entrada y las puertas de estilo egipcio y la capilla de estilo gótico. El cementerio cuenta con gran variedad de árboles y arbustos (…) Están enterrados ahí William Hone, librero y escritor (1842); James Braidwood, jefe de la Brigada de incendios de Londres (1912) y William Booth, fundador del Ejército de Salvación (1912). El ayuntamiento de Hackney compró el cementerio en 1978, ya que éste se encontraba muy desatendido y deteriorado a causa de los vándalos.

The London Encyclopaedia.

Amigos y sus creaciones literarias.

Como esta bitácora no está en las listas de las más leídas y gracias a eso podemos considerarla un cuaderno personal para minorías, vamos a animarnos a publicar poesías de amigos (por supuesto tratados injustamente por la vida y por las editoriales busca-nombres), puesto que la poesía es también un género muy minoritario en el mundillo de las «letras» y no desentona con lo antes expuesto.

Para inaugurar la sección, comenzaremos con una selección de poesías de Pablo González Menéndez, amigo y compañero de infortunios. Los poemas forman parte de su poemario inédito (la culpa es de las ya mencionadas editoriales) «El extraño aprendiz».

LA VUELTA.

Si solo el terco deseo de dormir
le mantenía entonces con vida
y aquella esperanza ciega
de no sentir
trataba de dar sentido al caos
y si las sombras todo lo inundaban
de muerte
 
de poco servía aquella insistencia
en no aceptar lo consciente:
que el fracaso era solo una estación
en el camino de regreso.
 
Después de todo,
aquello era la vida nada más.

DUERMEVELA.

Condenado al recuerdo,
reflejo de quien se supo tardío,
tachaba los días venideros
armándose de posibles pretextos
por si el futuro llegaba
y lo encontraba solo una vez más.

CUANDO CAE LA NOCHE.

Cuando cae la noche mira las luces
de un edificio muerto en la distancia
a través de su ventana de tristeza.
Nada le retiene en ninguna parte
y nadie le reclama en ningún lugar.
Ha llegado hasta allí con la certeza
de un dedo aplastador en su espalda.
 
Se pregunta si en aquel edificio
habrá otro que le observa y envidia
 
su ubicación.

LA ÚLTIMA TENTACIÓN.

Vi cómo la cuenta de tu vida
era una hoja en blanco
en el centro de tu espalda.
Allí te abracé fuerte
y por un segundo
vi cómo la cuenta de mi vida
era una línea roja
a la altura de tu pecho.

GÉNESIS.

No es anunciado por un ángel
ni el mérito de la novedad
le consagra a su llegada.
Ajeno al desconcierto de los tiempos,
satisfecho en su columpio mientras
sus pies empujan nubes negras.

Antes de cerrar esta entrada, me gustaría recordar a mis amigos literatos a tiempo parcial que aquí tienen su sitio para mostrar su arte si así lo desean.