Librerías de segunda mano.

Lo que más me gusta de Londres y, en general, de las grandes ciudades es la cantidad de librerías de segunda mano que te puedes encontrar. No hay nada más relajante que pasarse un buen rato dentro de ellas, sin las prisas que te imponen las grandes superficies siempre con el dependiente detrás ofreciéndose a buscar lo que tú ya sabes que estás buscando. Cuando una persona ya tiene experiencia comprando libros, sólo el placer de rebuscar por las estanterías sin que lo molesten es suficiente. Lo mejor, es que te puedes encontrar rarezas, ediciones muy buenas de esos libros que te has leído en otras no tan buenas, aquel libro que siempre te interesó pero estaba descatalogado… Las librerías de hoy, por desgracia y debido a la gran cantidad de títulos que se publican al día, carecen de fondo. Sólo algunas pocas lo mantienen aunque entiendo que es bastante difícil dejar espacio para ello. Sabemos que el saber sí ocupa lugar, espacio físico, sobre todo cuando tienes las estanterías llenas y no entra nada más.

En Notting Hill hay una (aunque no es mi favorita) que tiene en el sótano gran cantidad de volúmenes a menos de 50 peniques. Puedes encontar, aunque no siempre, libros en español, italiano o francés (hay otros idiomas pero no tengo nociones básicas de ellos) Hoy me he comprado 15 por 3 libras, lo cual no está mal para lo caro que es esta ciudad.

Me encantan cuando las estanterías están repletas y son muy altas. Descubrir nuevos libros fuera de los círculos comerciales no tiene precio. La selección de hoy incluye libros en español y muchos en francés e italiano. Ya que estoy aprendiendo esas lenguas, siempre es bueno leer algún libro para aprender aún más. Y adoro los libros que contienen anotaciones porque esa es la manía que tengo yo también. Es interesante conocer qué le llamó la atención al antiguo lector del libro.

A pesar de que tiendas como Waterstones intenten parecerse a las viejas librerías, nunca llegarán a tener el encanto de aquellas.

Vergüenza.

Sí, vergüenza es lo que siento cada vez que veo cómo va la política en España. Vergüenza de los dos partidos, rabia por lo irresponsables que son, enfado por ver la inmadurez de los que se suponen que son los elegidos para gobernar el país. No me entra en la cabeza que gente supuestamente capaz para estar en esos puestos se dediquen a tomarle el pelo al ciudadano. Hombre, no es nada nuevo pero quizás deberíamos volver a mimar un poco la democracia y redescubrir su sentido e importancia. Con el uso, los objetos y las ideas se desgastan. Hace falta una nueva mirada que nos devuelva el interés que teníamos por ellos en un principio. Es que, desde que tengo uso de razón, llevo escuchando los mismos argumentos a unos y a otros: sólo cambian dependiendo de si el partido de turno está o no en el Gobierno. Es lo que pasa al morirse las ideologías, esto, creencias, bueno, lo que sea.

Ayer me habló Zaratustra y me dijo al oído estas palabras (ojo, Nietzsche levanta muchas polémicas dependiendo de lo que saques en limpio tras leer su obra)

El nuevo ídolo.

En otros lugares hay áun pueblos y rebaños, pero no en nuestros países, hermanos, donde lo que hay son Estados ¿Qué es el Estado? Escuchadme, que voy a hablaros de algo que mata a los pueblos. Llaman Estado al más frío de todos los monstruos fríos, al que miente con toda frialdad cuando dice que él es el pueblo. ¡Eso es mentira! Quienes crearon los pueblos poniendo en ellos una fe y un amor fueron creadores que, de este modo, prestaron un servicio a la vida. Pero hay hombres destructivos que ponen trampas para atrapar a la gente y las llaman Estado. Ponen sobre la gente una espada y cien concupiscencias. En los sitios donde aún hay pueblos, no entienden qué es eso del Estado, y lo odian por considerar que tiene mal de ojo y que es un atentado contra las costumbres y las normas. Fijaos en esto: cada pueblo tiene su propio lenguaje para hablar del bien y del mal, que el vecino no entiende; se ha inventado su propio lenguaje relativo a las costumbres y normas. Pero el Estado miente en todos los lenguajes del bien y del mal; todo lo que dice es falso y todo lo que tiene es producto del robo. Todo él es falso; el muy mordaz muerde con dientes robados. Hasta sus entrañas son falsas. Reconoceréis siempre al Estado porque es una torre de Babel del bien y del mal, una confusión de lenguas, lo que indica que es voluntad de muerte y que se entiende muy bien con los que predican la muerte.

Ya os he dicho que nace demasiada gente; pues bien, para los que están de más se ha inventado el Estado. Fijaos cómo atrae a toda esa gente superflua, cómo se la come, cómo la mastica y cómo trata de digerirla. Ruge ese mostruo: “No hay nada en la tierra que esté por encima de mí; yo soy el dedo imperativo de Dios”. Y no os creáis que son sólo los que tienen las orejas largas y la vista corta quienes se ponen de rodillas. También a los que tenéis un alma grande, ¡ay!, os susurra sus embustes siniestros. Adivina cuáles son los corazones generosos, propensos a entregarlo todo por amor. También adivina quiénes sois los que habéis vencido al antiguo Dios. La lucha os ha dejado exhaustos,y ese cansancio vuestro está ahora prestando servicio al nuevo ídolo. Este nuevo ídolo trata de rodearse de héroes y de hombres honrados. A ese frío monstruo le encanta calentarse al sol de las buenas conciencias. Está dispuesto a dároslo todo con tal de que le adoréis; de este modo compra el brillo de vuestra virtud y la mirada orgullosa de vuestros ojos. Trata de valerse de vosotros como cebo para pescar a toda esa gente que está de más. Para ello ha ideado un artefacto diábolico,una especie de caballo de Troya mortal, al que ha enjaezado magníficamente con honores propios de un dios. Ha inventado una masacre que quiere hacer pasar por vida y que presta un gran servicio a los que predican la muerte.

Llamo Estado al lugar en donde se envenenan a todos, y sean-buenos o malos-, donde todos buenos y malos se pierden; donde se llama “la vida” al lento suicidio de todos. Fijaos en toda esa gente que está de más. Roban las obras de los inventores y los tesoros de los sabios, y ese robo le llaman cultura. Todo les parece enfermedad y achaque. Fijaos en esa gente que está de más. Amontonan riquezas y, de este modo, se empobrecen. Quieren poder y, por encima de todo, ansían esa palanca del poder que es el dinero. ¡Ellos, que son unos insolventes! ¡Mirad cómo trepan esos ágiles monos! Trepan atropellándose entre sí, y de este modo se hunden en el fango y en las profundidades. Todos tratan de alcanzar el trono; su locura consiste en creer que la felicidad se asienta en el trono; aunque muchas veces es fango lo que hay en el trono, y muchas otras el trono se asienta en el fango. Todos esos locos me parecen unos monos trepadoresy fanáticos. Su ídolo, ese monstruo frío, huele mal, y lo mismo les pasa a todos los que le rinden culto. Hermanos, ¿es que vais a asfixiarios con el aliento que despiden sus hocicos
y sus concupiscencias? Mejor sería que rompiérais los cristales y que saltarais por la ventana hacia el aire libre. ¡Apartaos de ese mal olor, escapad de la idolatría de toda esa gente que está de más!

La tierra sigue a disposición de las almas grandes. Aún hay muchos asientos vacíos para los que están sólos-aislados o en pareja-, en los que sopla la brisa perfumada de mares silenciosos. Aún hay una vida libre a disposición de las almas grandes. Quien posee poco no corre el peligro de que lo posean a él. ¡Alabada sea esa pobreza sencilla! Donde acaba el Estado empieza el hombre, que no está de más, la canción de quien es necesario, la melodía única e insustituible. ¡Mirad, hermanos, allí donde acaba el Estado! ¿Es que no véis el arco iris y los puentes tendidos hacia el superhombre?

Alguna de las ideas me parecen interesantes aunque parezca extraño incluir sus palabras en un blog titutado Ilustración digital. Sé que este filósofo se encuadra dentro de los tres maestros de la sospecha que atacaron el racionalismo en la cultura occidental. Eso no quita que parte de su obra me parezca magistral. Te puede gustar la ópera pero disfrutar al mismo tiempo con la copla española.

Mi querido diccionario dice al respecto (y con ello me refiero al cargo tanto en la oposición como en el Gobierno):

Presidente, s. Figura dominante en un grupito de hombres que son los únicos de los que se sabe con certeza que la inmensa mayoría de sus compatriotas no deseaban que llegaran a la presidencia.

Ah, y que no nos vendan esa bendita preocupación e interés que tienen en sus votantes. Esa película ya no se la traga nadie.

Yo a veces soy educada y escucho las palabras de mis mayores, sobre todo si vienen de personajes como Francisco de Ayala, que por su 101 cumpleaños ha deseado que los políticos vuelvan comportarse racionalmente ya que “puede ser que reviente todo y vayamos al caos“.

I don’t want the truth, I want something I can tell Parliament. James Hacker. Yes Minister.

Intelligence has nothing to do with politics. London Molari.

We need a president who’s fluent in at least one language. Buck Henry

No tengo tanta cultura, esto lo saco de mi librito de citas.

London Circus

Eso es lo que parece Londres el fin de semana: un circo. Si durante la semana parece un cementerio, gente que camina sin voluntad, caras amargadas en el metro, violencia y agresividad contenidas, vidas grises cuyo único motor es trabajar como posesos para pagar recibos y ahorrar un poquito para esos viajes que dan fotos “interesantes” con las que molestar a los amigos y dejar claro que uno tiene algo parecido a una vida… el fin de semana la gente se transforma para ser partícipes de ese circo en el que se convierte este pueblecito. Bueno, las prohibiciones siguen patentes: circule por la izquierda, no beba en esta zona, no use su mp3 muy alto que molesta al vecino y demás.

Ayer me disponía yo a salir de fiesta pero finalmente decidí darme un garbeo por todos los ambientes. Lo primero que me encontré es una troupe de señoritas del buen vivir subidas a un camioncito que paró el tráfico en una de las calles paralelas a Oxford Street. Las señoritas en cuestión montarón su espectáculo promocional mientras eran retratadas por multitud de cámaras, de profesionales y no tan profesionales. Cuando unas chicas ligeras de ropa se paran en la calle, el uso de móviles y cámaras digitales se dispara entre la población masculina. La curiosidad me hizo acercarme ya que creí que podría tratarse de Paris Hilton y amigas pero no tuve esas mala suerte.

Después de esto, me pasé por el Soho (epicentro gay por excelencia) y recorrí bares gays, candy, etc. En uno de ellos la portera tenía más barba y cuerpo que mi difunto padre. Estereotipos y tópicos por doquier pero no se puede esperar más de una ciudad tan tópica y reflejo del nuevo capitalismo.

Durante el paseo por Leicester Square pude encontrarme con los representantes de todas las tribus urbanas: victorias posh, punkis, góticos, turistas despistados, españoles con grandes bozarrones, italianos pesados, franceses elitistas, japoneses alucinados al ritmo de flash, gente en busca de polvitos de la felicidad, intelectuales buscando tema para sus libros, escritores desilusionados, nuevos enfants terribles, calentorras, divorciadas demasidado jóvenes para quedarse en casa pero no tanto para jugar a ser adolescentes, inglesitos dando rienda a sus malos hábitos y su búsqueda de gresca… Todo ello aderezado por tirados y gente durmiendo en la calle. De entre ellos destaco a un “subnormal” (no me cabe otro calificativo), un borracho que tenía en su regazo a un rottwailler dormido y con chupete.

Todo eso me lleva a recuperar una canción de Sabina de su disco Física y Química. Seguramente él también se quedó de convidado de piedra analizando lo que pasaba a su alrededor.

Nietos de toreros disfrazados de ciclistas.
ediles socialistas, putones verbeneros.
peluqueros de esos que se llaman estilistas.
musculitos, posturitas, cronistas carroñeros,
divorciadas calentonas con pelo a lo madonna,
trotamundos fantasmas, soplones de la pasma
pintorcillos vanguardistas, genios del diseño
camellos que te pasan papelinas contra el sueño
marcadores de paquete en la cola del retrete
escritores que no escriben, vividores que no viven,
jet de pacotilla, directores que no ruedan,
mas chorizos que en revilla con corbatas de seda,
muera la locura, viva el trapicheo,
tontopollas sin cura, estrategas del magreo.
petardeo de terraza, pasarela, escaparate,
archy, joy, stella, ¿como vais de chocolate?
tiburones de la noche con telefono en el coche y con fax.
caballeros en oferta, señoritas que se quieren casar.
caraduras, obsesos, gualtrapas, lameculos.
azafatas de congreso del brazo de sus chulos.
superman en camiseta, y en la pista dando brincos
la coleccion de tetas que hacen bulto en telecinco.
mulatonas caribeñas que ponen a la peña de pie
blancanieves en trippie, amor descafeinado.
cenicienta violando al principe encantado.
cicerones de la ruta del mal.
mercachifles del vacio total.especialistas en nada,
inventores del tbo
julietas demacradas que no encuentran a romeo.

estaban todos menos tú
todos menos tú
y yo marcando el 369 22 30
como un idiota para oirte
el contestador que te has largado de madrid.

y una tribu de repatriados de ibiza,
que dejaron de ser hippies, pero no de ser palizas,
filosofos con caspa, venus oxidadas,apostoles del sida, lengua envenenada,
motoristas hitlerianos con guantes en la mano.
guitarristas de loquillo, kubalas de banquillo.
doctores en chorradas, triunfadores con mosca,
yuppies que esta temporada no se comen una rosca.
equilibristas del tedio, un gorila armando gresca en el bar.
vampiros al asedio de sangre fresca para chupar.
paparazzis, reinonas, skins, perdonavidas.
y un notario de pamplona que viene a la movida,
muertos que no se suicidan, niñatos, viejos verdes.
y un cuñado de una querida del marques de villaverde.
pinchadiscos que te dejan k.o.con la cosa del bacalao
morenazos de balcon y rayos u.v.a.
futurologos borrachos como cubas
un tal pepe que te puede contar
doce mil de lepe sin respirar.
naricillas de saldo, tabiques de platino
y un psicologo argentino mostrandote el camino.

todos menos tú,
todos menos tú
y yo marcando el 369 22 30
sin escuchar lo que me cuentantodos menos tu
todos menos tú
y yo mas triste que un pingüino en un garaje
como un borron en el paisaje de la multitud
de todos menos tú
y yo marcando el 369 22 30
sin escuchar lo que me cuentan
todos menos tú
y yo con manchas de carmin en la memoria
igual que un perro en el tejado de mi juventud
entre todos menos tú
y yo marcando el 369 22 30
pasando de lo que me cuentan
todos menos tú.